Disparidad salarial enfrenta a trabajadores en las automotrices

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• EMPLEADOS FUERA DE CONVENIO RECLAMAN AJUSTES COMO SMATA
En seis meses, el gremio mecánico logró 24,5% de aumento. El resto recibirá ese porcentaje para todo el año. Empresas se ven obligadas a equiparar.

Crece la tensión salarial en las empresas por el impacto de la inflación de los últimos meses sobre los sueldos pero lo curioso es que el tironeo no se produce entre los empleados y la "patronal" sino entre los mismo trabajadores. De un lado, los asalariados bajo convenio que tienen acuerdos favorables de revisión de aumentos por paritarias o cláusulas "gatillo" y del otro los que están afuera de estos acuerdos y el personal jerárquico. Es que los ajustes de salarios que reciben los trabajadores "conveniados" son superiores al resto y eso, en épocas con picos de inflación, provoca que se acorten las diferencias y que, incluso, empleados pasen a ganar cifras similares a un superior.

Si bien la situación se repite en todas las empresas y sectores, en la industria automotriz el problema es más marcado. El sindicato que agrupa a casi todas las terminales y muchos autopartistas SMATA, tiene una revisión trimestral de las paritarias por lo que el ajuste de los sueldos se mantiene casi en línea con la inflación. La UOM sólo representa a los trabajadores del Grupo PSA (Peugeot-Citroën) y ajusta de forma anual. En el año se dieron ya dos aumentos que acumula un 24,5%. Ahora hay que sumarle el tercer trimestre y en diciembre el cuarto. El ingreso bruto de un operario ronda, en promedio, los $45.000, un poco más bajo cuando se ingresa y está por arriba con algunos años de antigüedad. Mientras tanto, el incremento previsto para los empleados fuera de convenio tiene previsto un ajuste de 25% para todo el año. Estos últimos no tienen la fuerza de un sindicato que los represente para negociar y dependen de las decisiones de las empresas.

En algunas automotrices están sintiendo el reclamo de los empleados fuera de paritarias para recibir una compensación por la mayor inflación y para no quedar tan rezagados respecto al SMATA. "Los sueldos bajo convenio subieron al ritmo de la inflación y se achatan las escalas con el resto. Algo tendremos que dar pero la situación es delicada porque las ventas están cayendo y no se puede tirar manteca al techo" explicó un directivo de una automotriz.

Otras terminales también están pensando en actualizar los salarios de los empleados fuera de convenio pero se encuentran con el mismo problema. El momento del sector es crítico. Las ventas pasarán de las 900.000 unidades del 2017 a unas 600.000 previstas para el año próximo. Esto hace que en varias empresas se hayan implementado suspensiones programadas hasta fin de año. Con este panorama se complica autorizar aumentos a trabajadores que no trabajan y explicarlo a las casas matrices. Además, la magnitud de los ajustes, medidos en porcentajes, como consecuencia de la alta inflación, asusta a los directivos en Europa o Estados Unidos.

La posición de cada empresa difiere según su estructura del negocio. La fuerte devaluación del año generó una "grieta" automotriz entre las terminales exportadores y las "mercadointernista", esas que no producen modelos que tengan demanda en el exterior y se tienen que limitar a las ventas locales. Esas son las más complicadas.

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