28 de junio 2016 - 00:00

Dólar futuro: se encaminan a ratificar a jueces de la Sala II

 La Sala I de la Cámara Federal, con integración especial para analizar el caso de dólar a futuro, se encamina a rechazar la recusación planteada contra todos los miembros de la Sala II de ese mismo tribunal, interpuesta por la defensa de la expresidente Cristina de Kirchner. Con este resultado, los camaristas Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Farah quedarán ratificados para avanzar con el análisis del procesamiento dictado contra la exmandataria y otros 17 imputados por la operatoria de venta de contratos a futuro durante los últimos meses de su gestión. Pero el caso puede deparar una mayor controversia porque la exjefa de Estado podrá solicitar medidas de prueba en su rol de querellante, ante el juez Sergio Torres, quien se desprendió de parte de la denuncia que involucra, por la operatoria de compra, a funcionarios de Cambiemos. Sólo retuvo lo que refiere a la acusación contra su par, Claudio Bonadio.

Con la recusación planteada por la defensa de la exmandataria, los camaristas de la Sala II quedaron en suspenso para ratificar o revocar su procesamiento, hasta tanto sus pares de la Sala 1 se expidiesen sobre la pertinencia del recurso. Farah -que comparte una silla en ambas salas- quedó excluido de opinar, por lo que por divergencia de criterios entre Eduardo Freiler y Jorge Ballestero, no fue posible conformar mayoría. Mediante un sorteo, uno de los integrantes de la Cámara del Crimen, Ricardo Matías Pinto, resultó elegido para integrar la sala y tomar la decisión sobre si aparta o no a los camaristas recusados. Es ese voto el que confirmaría la mayoría para ratificar al tribunal, que deberá luego analizar si fue correcto el procesamiento de Bonadio a la exmandataria.

Antes de analizar el recurso interpuesto por Carlos Beraldi, abogado de Cristina de Kirchner, la Sala I había aceptado a la exmandataria como querellante en la causa que apunta a Bonadio y a otros funcionarios, como el titular del BCRA, Federico Sturzenegger. Pero el juez Sergio Torres, quien había recibido el requerimiento fiscal para imputar al juez que procesó a Cristina de Kirchner, al funcionario del BCRA y también a un directivo de la entidad, Pablo Curat, junto al vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, entre otros, se desprendió de gran parte de ese expediente.

La nómina de imputados en la causa de Torres alcanzó a José Torello, jefe de asesores de la Presidencia, y apuntó a las firmas pertenecientes a Nicolás Caputo y Chery Socma SA -de la familia Macri-, por la confirmación, de acuerdo con los registros, de que fueron compradores de dólar a futuro.

Torres, con excepción de lo que refiere a Bonadio mismo, decidió remitirle a ese magistrado todo el resto de la causa, al declararse incompetente para investigar. Así, la laberíntica causa sumó un nuevo doblez. Si Bonadio acepta ese tramo, entonces tendrá que disponer la situación procesal de todos quienes ya fueron imputados por Jorge Di Lello. Es decir, si los llama a indagatoria, si los procesa o si ignora esos pedidos. O en su defecto, será la Cámara quien defina qué juez resulta competente.

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