Dólar: analistas esperan que el Banco Central acelere su “crawling peg”

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Los analistas esperan, tarde o temprano, que el BCRA acelere la tasa de devaluación del peso porque ya le queda poco margen para seguir actuando en el mercado.

A partir de esta semana se abre un nuevo período en la batalla que sostiene el Gobierno para mantener a raya al dólar. Mientras trata de sumar a la oposición a un diálogo político que le conceda sustento a las medidas que vaya a ir adoptando, tanto analistas financieros como economistas esperan que el Banco Central comience tarde o temprano a acelerar la tasa de devaluación del peso hasta igualarla a la de la inflación. Sería un camino intermedio entre el ajuste en un solo tramo y lo que se denomina “radicalización”. En medio de ello, algunos suponen que se vendría un “emprolijamiento” del escenario cambiario para acotar la cantidad de mercados que funcionan en paralelo al oficial.

“Un camino intermedio entre ‘hacer todo lo que la economía necesita para comenzar a solucionar los problemas’ y ‘hacer todo lo que la economía necesita para desembocar en una crisis aún mayor’ parece el camino con mayor probabilidad de ocurrencia para los próximos meses”, plantea la consultora Invecq en su último reporte. Dicho en otros términos. Invecq sostiene que “esto implicaría en materia cambiaria ir hacia un crawling peg más rápido que el 1% mensual que observamos desde mayo pasado para hacerlo coincidir con la tasa de inflación mensual y que el tipo de cambio real deje de atrasarse”.

La consultora que dirige el economista Esteban Domecq sostiene que el peso se devaluó desde mayo 12,5%. Así considera que es probable “un levantamiento de algunas restricciones cambiarias que podría llevar a un desdoblamiento del mercado con un segmento comercial controlado y un segmento financiero libre”.

La verdad es que hasta hoy no había muchos operadores que se quisieran quedar en pesos y eso fue lo que provocó la mayor presión sobre el tipo de cambio paralelo y las versiones de dólar financiero. Pero el límite eran las elecciones y estas ya pasaron. Ahora que el gobierno comience a mandar señales para tranquilizar es escenario. .

Nicolás Zeolla, economista en jefe de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo Económico (FIDE) sostiene que “los valores del tipo de cambio bilateral contra Estados Unidos son los más altos desde el 2010 y el tipo de cambio multilateral, que incluye a Brasil, es el que está más debilitado pero igualmente está en el valor máximo en comparación con los últimos años”. “El problema es que cuando se usa el ancla cambiaria durante mucho tiempo se empieza a perder competitividad”, indicó. Zeolla estimó que la corrección del tipo de cambio comenzará en 2002. “El año que viene van a devaluar al mismo ritmo que aumentan los precios, entonces no va a haber un atraso cambiario que implique una corrección fuerte”, dijo el economista desarrollista.

En cambio, el economista Gabriel Rubinstein, quien fuera representante del Ministerio de Economía en el Banco Central durante la gestión de Roberto Lavagna, es extremadamente más crítico, porque considera que el Banco Central tiene reservas líquidas negativas y que por ello está usando encajes de depósitos para operar en el mercado. “El tipo de cambio ya está desdoblado, existe el oficial y existen 20 paralelos. El gobierno regula e interviene de una manera arbitraria. Una vez que definas que no vas a intervenir arbitrariamente en un mercado, podés llegar a tener un mercado financiero pero no lo veo como una solución especial. Hay que apuntar a los equilibrios macroeconómicos, reducir drásticamente el déficit fiscal con el mix de impuestos y gastos que la política decida, empezar a tener menos emisión monetaria, y en ese sentido vas creando las condiciones para que la inflación baje mucho”, opinó.

La consultora LCG hace el recuento de billetes que le quedan a Miguel Pesce. “En total, al último cierre las reservas brutas suman u$s42.800 millones, las netas u$s5.000 millones y las líquidas (descontando el oro) apenas u$s1,5 millones. Es una suma tan exigua que habilita el conteo permanente e impone un grado de inestabilidad e incertidumbre que se traduce en la ampliación de la brecha cambiaria y en mayores intervenciones del BCRA en el mercado de cambios tratando de evitarlo”, dice el LCG.

Mientras tanto, Abeceb, la consultora del exministro de la Producción, Dante Sica, ve como probable que el Gobierno avance con un desdoblamiento del tipo de cambio y al mismo tiempo acelere el crawling peg. “El plan electoral (plan plata en los bolsillos) y la estacionalidad fiscal propia de esta época del año alimentan la presión cambiaria: ya se emitieron $500 mil millones para fondear al fisco desde las PASO, la inflación efectiva y esperada supera el 50% anual y acumulamos una apreciación real del peso de 15% en lo que va del año”, dice Abeceb en su último informe. La consultora señala que el Banco Central llegó a este momento con reservas líquidas tendiendo a cero.

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