Objeto social: "Fabrica de artefactos a gas y refrigeración eléctrica."
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La empresa dice que en el semestre finalizado al último día de octubre los volúmenes de producción fueron similares a los acumulados doce meses antes (afirma que entre producido y compras alcanzó 29.587 unidades, con un disminución de stocks) en tanto las unidades comercializadas compradas con igual período precedente mostraron una mejora sustantiva, alcanzando las 32.877 unidades, manteniendo la participación de sus productos en el abastecimiento de su mercado (mantendría su market share). Vistas así las cosas podría pensarse que fue un buen semestre para la sociedad, lo que los resultados en pesos no parecen refrendar. En primer lugar, los inventarios registraron un incremento del 62% a $57.9 millones, frente a los registrados en octubre de 2015 (esto puede ser una jugada estratégica o problemas en la colocación de productos). Por el lado de las ventas, le quedaron ingresos por $129.8 millones, esto es apenas un 7% más que en el año previo, en tanto los costos subieron 21% a $98.3 millones, con lo cual la ganancia bruta disminuyó un 22% a $31.5 millones. Si bien contuvo el crecimiento de los gastos muy por debajo del incremento inflacionario (comercialización el 1% más y administración un 27% más), el saldo operativo se redujo a $8.9 millones, un 53% menos que antes. Lo financiero le dio otro golpe, creciendo esta carga un 68% en doce meses, dejándola con una ganancia antes de impuestos de $5 millones, la menor en términos nominales desde octubre de 2011. Tras la mordida del fisco es poco lo que cambió y queda con $3.259.619, un 70% menos que los $11 millones de un año atrás, y apenas el 8% más (en nominales) que en cinco años antes, cuando la inflación trepo un 300% y el dólar un 247%. Para prestar atención el 90% de incremento en las reservas facultativas a $33.4 millones (¿dinero para los malos tiempos, o para crecer?)
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