27 de junio 2011 - 00:00

Dos pujas sin desafíos, antes de las batallas de julio y agosto

La reelección ayer de Maurice Closs en Misiones y la puja entre Rosana Bertone y Fabiana Ríos en la contienda fueguina -con ventaja para la primera, aunque con un pase directo a la segunda vuelta del próximo domingo- le permitieron a Cristina de Kirchner cerrar con saldo positivo el primer domingo electoral en provincias tras la oficialización de su candidatura para las presidenciales del 23 de octubre.

Junio le deparó también a la Casa Rosada la confirmación en las urnas de la continuidad en el Gobierno de Neuquén de Jorge Sapag (Movimiento Popular Neuquino), otro hombre de un partido local que sintoniza con la jefa de Estado y quien también se enfrentó a un postulante K, el radical Martín Farizano (junto a la peronista K Nanci Parrilli).

Julio y agosto, en cambio, plantean duros desafíos a las pretensiones electorales del kirchnerismo nacional, de la mano de los comicios en la ciudad de Buenos Aires (10 de julio), Santa Fe (24 de julio) y Córdoba (7 de agosto).

Contiendas

En Santa Fe, el kirchnerista Agustín Rossi (Santa Fe Federal) deberá enfrentar al socialista Antonio Bonfatti, delfín del actual mandatario y candidato presidencial Hermes Binner, en una puja en la que además busca rankear el humorista Miguel del Sel como espada del PRO.

Allí sin embargo la pelea de fondo será entre Cristina de Kirchner y Binner y sus dos modelos, como antesala de la compulsa que los tendrá como dos protagonistas centrales en las presidenciales del 23 de octubre.

A los comicios de Córdoba, en tanto, la Casa Rosada llega en cortocircuito con el candidato peronista José Manuel de la Sota, con quien no logró consensuar ni listas provinciales ni nacionales. En medio de ese quiebre del arco peronista, buscan cosechar réditos electorales los opositores Luis Juez (Frente Cívico) y Oscar Aguad (UCR).

En el caso de Misiones, con las encuestas en la mano la jefa de Estado ya había brindado un fuerte respaldo a Closs de la mano de un desembarco en Misiones a pocos días de la contienda, pese a que Luis Viana llevaba el sello del kirchnerista Frente para la Victoria. Por eso el magro papel de Viana no tuvo impacto de peso en los despachos nacionales.

Contraste

La postal de ayer distó de la de 2006, cuando la coalición opositora FUD que lideró el combativo obispo emérito de Iguazú, Joaquín Piña, canceló en una elección de convencionales constituyentes el sueño de continuidad en el cargo de Carlos Rovira y, como efecto rebote, obligó a varios mandatarios kirchneristas de otras provincias a desistir de pelear la reelección en sus distritos.

En Tierra del Fuego, por su parte, la Presidente marcó un apoyo más explícito a Bertone pero nunca dejó de mantener buena sintonía con la exarista Ríos (otrora aliada de Elisa Carrió), quien incluso días atrás alabó la decisión de Cristina de pelear su reelección aunque pateó para luego de las compulsas fueguinas una definición en torno al posicionamiento que sostendrá en las elecciones presidenciales.

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