Dos renuncias pesadas por el “brexit” dejan a May en un tembladeral

Edición Impresa

Abandonaron sus puestos el ministros de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, y el encargado de las negociaciones con la Unión Europea, David Davis. Fuerte presión del ala derecha del Partido Conservador.

Londres - El ministro de Relaciones Exteriores británico, Boris Johnson, se unió ayer a David Davis, ministro del "brexit", y renunció a su puesto en abierto desafío a la primera ministra, Theresa May, sobre la salida de la Unión Europea (UE).

"El sueño del 'brexit' está muriendo, sofocado por dudas inútiles, cuando debería ser una oportunidad, incluso para maximizar las particulares ventajas del Reino Unido, como una abierta economía global", denunció el excanciller.

"No estábamos de acuerdo en la manera de materializar el resultado del referéndum" sobre la UE, concedió May en el Parlamento, tres días después de haber ordenado a sus funcionarios cerrar filas en torno a su plan de mantener estrechas relaciones comerciales con la UE tras la salida del bloque.

May está en una posición cada vez más frágil, dicen los analistas.

Las dos dimisiones hicieron caer la libra levemente con respecto al euro y el dólar, lo que llevó a la diputada laborista Jess Phillips a hacer una recomendación a los británicos: "Si se van pronto de vacaciones, les sugiero que cambien el dinero inmediatamente".

Gran Bretaña tiene previsto salir de la UE el 29 de marzo de 2019.

El líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, dijo que la unidad del Gobierno fue una "ilusión" que "duró 48 horas" embistió duramente contra May.

Los euroescépticos más duros como Johnson y Davis pretendían, en cambio cortar, por lo sano con los socios europeos -sobre todo en materia de regulaciones y justicia comunitaria- y dedicarse a tejer acuerdos de libre comercio con países como Estados Unidos o Australia.

Davis negó que quisiera encabezar una rebelión interna contra May, pero la dimisión de Boris Johnson acerca esa posibilidad debido a la debilidad parlamentaria de la primera ministra, que tiene que apoyarse en los unionistas norirlandeses para gobernar, y por la popularidad del ahora excanciller entre sus colegas conservadores.

Johnson aspira desde hace tiempo a convertirse en líder "tory".

El nombramiento de Johnson en 2016 causó enorme sorpresa porque existía el sentimiento de que el exalcalde de Londres aspiraba al puesto de May e iba a esperar al mejor momento para conseguirlo. Además fue percibido en Bruselas como una bofetada, porque fue el principal líder de la campaña de salida de la UE.

El ministro de Salud, Jeremy Hunt, será el sucesor de Johnson, mientras que el de Davis será Dominic Raab, hasta ahora secretario de Estado para el "brexit" y ascendido a titular del ministerio.

Raab, de 44 años, diputado desde 2010, hizo campaña a favor de la salida de la UE en el referéndum de 2016.

A nueve meses de que se materialice la salida de la UE, en marzo de 2019, Raab afronta el desafío de ultimar todavía grandes cuestiones en las negociaciones, como el futuro de las relaciones comerciales o de la frontera norirlandesa, la única terrestre entre el Reino Unido y la UE.

Davis dimitió porque considera que el plan de May dejará al Reino Unido "en el mejor de los casos, en una posición débil de negociación".

Las renuncias se produjeron dos días después de que el ejecutivo aprobara un plan para desbloquear las negociaciones con Bruselas.

Para Davis, el plan "hará que el presunto control del Parlamento sea más una ilusión que una realidad". Y fue especialmente crítico con la propuesta de un "reglamento común" para permitir el libre comercio de bienes, al considerar que "se entrega a la UE el control de amplios sectores de nuestra economía, y claramente no nos devuelve el control de nuestras leyes en ningún sentido real".

Agencias AFP, DPA y Reuters

Dejá tu comentario