30 de diciembre 2008 - 00:00

Echegaray llega a la AFIP con orden de presionar al campo

Ricardo Echegaray
Ricardo Echegaray
Ricardo Echegaray será el nuevo titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en reemplazo de Claudio Moroni. Así, otro hombre de Alberto Fernández abandona el Gobierno. El ahora ex titular de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) igualmente mantendrá el dominio del organismo a través de su segundo, Emilio Eyras (ver nota aparte).
Con estas decisiones, Néstor Kirchner toma el control directo y personal de la recaudación tributaria, además de mantener a través de la ONCCA y la Secretaría de Comercio Interior de Guillermo Moreno la fiscalización sobre el sector agropecuario. Éste fue el problema de Moroni, según fuentes oficiales: el ex presidente lo hace responsable de no presionar lo suficiente a los productores sojeros para que liquiden las tenencias por u$s 3.000 millones que mantienen junto con los exportadores stockeadas a la espera de una mejora en el precio internacional de la soja o una reducción de las retenciones a las exportaciones de la oleaginosa. Esta especulación le provoca al Gobierno una pérdida de aproximadamente $ 1.000 millones, en un impuesto que además no se coparticipa y queda 100% a disponibilidad de la discrecionalidad del gasto del Ejecutivo.
En otras palabras, Moroni no continúa en su cargo por la caída de la recaudación a partir de la falta de liquidación de las retenciones a las exportaciones; y será reemplazado por Echegaray, un funcionario especializado en los últimos meses en presionar a los productores agropecuarios desde su poderoso sillón de la ONCCA.
Hasta el 7 de diciembre pasado, Moroni tenía garantizada su continuidad. Su cargo vencía el 10 de diciembre y el decreto de renovación por 4 años más ya estaba redactado por el ministro de Economía, Carlos Fernández (que había antecedido a Moroni y sucedido a Alberto Abad) y a disposición de la firma de Cristina de Kirchner. Incluso la Presidente había dado el visto bueno, convencida de la capacidad de Moroni con el que días antes había hablado sobre los planes de moratoria impositiva y blanqueo de capitales, dos proyectos que en parte tenían el copyright de Moroni. Sin embargo, el 9 de diciembre se conocieron los datos de la recaudación, con la pérdida de ingresos de unos $ 1.200 millones en las retenciones a las exportaciones. Esto enfureció a Néstor Kirchner, que pisó el decreto hasta conocer la evolución del impuesto en diciembre. La continuidad del stockeo de los sojeros sentenció a Moroni.
Llega ahora a la AFIP un experto en impuestos, ya que no puede decirse que Echegaray no conozca del tema que va a manejar. El ex ONCCA nació en Punta Alta, provincia de Buenos Aires, tiene 42 años y es abogado de la Universidad de Mar del Plata. Una vez recibido, hizo un verdadero raid de estudio en la Universidad de Barcelona. Allí logró dos másteres, uno en Comercio y Finanzas Internacionales y otro de Derecho Tributario. Además, completó dos posgrados en la misma casa española, uno de Finanzas Internacionales y otro de Derecho Tributario Internacional. De vuelta en la Argentina, ingresó como hombre de carrera en la Aduana; pasó a dirigir las dependencias de Esquel, Comodoro Rivadavia y finalmente Río Gallegos, donde conoció a Néstor Kirchner y se convirtió en colaborador personal y hasta casi amigo. Como integrante del organismo, representó a la Argentina en la Organización Mundial de Aduanas (OMA) y se especializó en la reforma del comercio exterior de Europa del Este. Habla inglés y, curiosamente, ruso casi a la perfección.
En un sentido amplio, Ricardo Echegaray es de «la casa», entendiendo por ésta a la AFIP en su conjunto, incluyendo a la Dirección General de Aduanas (DGA). Sin embargo, no todos los altos e históricos funcionarios de Impositiva consideran a ese organismo como parte de «la casa». Sucede que la AFIP se compone de la DGI y la DGA desde 1996, cuando Carlos Silvani le llevó la idea a Carlos Menem en los días de la «Aduana paralela». Antes, siempre los destinos de los dos organismos fueron por separado. Fuentes de Impositiva declaraban igualmente ayer que el organismo recaudador hoy está lo suficientemente profesionalizado, mérito quizá de Alberto Abad (enemigo de Echegaray), con lo que no se esperan asonadas o rebeldías contra el nuevo administrador. Echegaray siempre fue el hombre que Néstor Kirchner tenía en mente para dirigir la AFIP. No pudo avanzar en un primer momento contra Abad (funcionario heredado del Gobierno de Eduardo Duhalde) por la evolución positiva de la recaudación. Tampoco pudo colocarlo al frente de la AFIP en febrero pasado, cuando estalló la pelea entre Echegaray y Abad. En esos días, la presión del ex jefe de Gabinete Alberto Fernández y de Cristina de Kirchner impidió que el entonces jefe de la Aduana reemplace a Abad, más por la imagen de volcarse sobre uno de los dos que por convencimientos profundos.
El reemplazante de Abad en la AFIP fue entonces Carlos Fernández. En esos días, Moroni dirigía la ANSES en reemplazo de Sergio Massa, quien había asumido la intendencia de Tigre. Un mes después, en pleno conflicto con el campo, Carlos Fernández salía de la AFIP rumbo a Economía a ocupar el lugar de Martín Lousteau, Moroni desembarcaba en el organismo recaudador y Amado Boudou llegaba a la ANSES. Luego Echegaray fundaba la ONCCA y Massa se preparaba para abandonar Tigre.

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