«Aplicar un impuesto a la renta financiera no sería positivo» porque alentaría la tendencia que existe en el país hacia la fuga de capital», coincidieron ayer economistas consultados por este diario.
La polémica medida, que se analiza en privado en el Gobierno, afectaría directamente a los depósitos del sistema financiero y también a la compraventa de acciones, obligaciones negociables y títulos públicos. En ese sentido, los especialistas explicaron que la medida podría tener un efecto contraproducente al incentivar la salida de los depósitos y las operaciones fuera del mercado formal.
Miguel Kiguel (Econviews): Es un tema delicado. En el mundo existen ciertos tipos de impuestos sobre algunas rentas financieras y el problema que hay en la Argentina es que como la inflación es tan alta, en realidad el impuesto sería no sobre las rentas, sino sobre el patrimonio. Creo que no se puede hacer de la noche a la mañana y hay que pensarlo muy bien.
María Castiglioni (C&T Asesores Económicos): Creo que para la Argentina esto va a ser muy complicado porque el mercado no es demasiado grande, por lo cual esta medida le quitaría mucho volumen. Me parece que no sería positivo.
Marcelo Lascano (Gru-po Fénix): Desde un punto de vista estrictamente teórico, un impuesto a la renta es una iniciativa correcta. Pero la realidad exige más consideraciones: en primer lugar, está el peligro de que los ahorros que se pretenden gravar en la Argentina migren a otros países que eximen a extranjeros de estos tributos, como es el caso de Estados Unidos; en segundo lugar, este impuesto no afecta a las sociedades anónimas porque una empresa que hace un plazo fijo incorpora los intereses en el balance, es decir que ya están gravados. Por lo tanto, recaería sólo sobre individuos y familias; eso no le conviene al Gobierno políticamente. Los números demuestran que la recaudación sería muy pequeña, de $ 500 millones o menos. Ese monto no compensa el riesgo de que se vayan capitales a otros países.
Daniel Artana (FIEL): El problema que tiene este tipo de impuesto es que puede alentar a la gente a sacar los depósitos o a realizar transacciones por fuera del sistema formal. En un país que tiene una gran «gimnasia» para llevar la plata afuera no es tan fácil de implementar.
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