Abreu, De Souza, Maxi Pereira y Sebastián Fernández entrenan con la selección uruguaya, que juega todas sus chances en la altura de Quito ante Ecuador.; Cristian Noboa y Giovanni Espinoza se esfuerzan en el exigente entrenamiento ecuatoriano. El técnico Sixto Vizuete saldrá a atacar desde el primer minuto; Kaká será uno de los titulares que pondrá Dunga en la altura de La Paz, y Adriano tendrá una nueva oportunidad. Brasil está clasificado y juega sólo por el honor.
Ecuador tiene mucha fe de que le puede ganar a Uruguay en la altura de Quito y, de esa manera, llegar a la última fecha cuando visite a Chile, dependiendo de sus fuerzas para clasificar en forma directa al Mundial. Por eso, su técnico, Sixto Vizuete, dice que va a poner en la cancha un equipo muy ofensivo para no darle resquicios a Uruguay. «Tenemos que estar concentrados los noventa minutos, vamos a ver si la garra charrúa es mejor que la ecuatoriana», dijo en forma de desafío al equipo uruguayo.
La altura es la preocupación de los uruguayos, y aunque Tabárez trate de disimularla con declaraciones como las del martes («Vamos a jugar al fútbol, no a rendir una prueba física»), es la charla cotidiana en la concentración de los uruguayos.
Tabárez fue contundente: «El sueño del Mundial depende de este partido; de ganarlo, será más concreto; y de empatar, nos dejará vivos para jugar contra Argentina. Tenemos que hacer un partido de buen rendimiento físico, llenar los espacios y marcar. Sabemos que el desgaste va a venir con el correr del partido, como en cualquier otro, pero más en la altura».
Ninguno de los dos quiere dar pistas sobre el equipo, porque para ambos es una final.
Con Chile casi clasificado (necesita 2 puntos), una victoria en Medellín ante Colombia favorecería a los otros rivales que están peleando por el cuarto y quinto puesto, es decir, Ecuador, Argentina, Uruguay y Venezuela, por lo que se comenta que los chilenos tendrán un «premio extraordinario» para eliminar definitivamente a los colombianos.
Los incentivos en dinero para ganar son una práctica habitual, dijeron ayer futbolistas de la selección de Chile al referirse a los supuestos ofrecimientos para que equipos logren triunfos que beneficien a otros al cierre de las Eliminatorias sudamericanas.
En este marco, hay muy poco interés por ver a la selección de Colombia, y en el primer día sólo se vendieron 135 entradas para el estadio Atanasio Girardot.
En La Paz, Bolivia y Brasil jugarán un partido sin demasiados ingredientes, porque los locales están eliminados; y los brasileños, clasificados, por lo que Dunga pondrá un combinado de titulares y suplentes, reservando jugadores para despedirse ante su público ante Venezuela.
En Puerto Ordaz, Venezuela juega todas sus chances ante un Paraguay clasificado, y César Farías no podrá tener a sus dos delanteros juveniles (Yonathan Del Valle y Salomón Rondón) que ayer quedaron eliminados en el Mundial Sub-20, por lo que apelará a jugadores con mayor experiencia, pero con menos calidad.
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