12 de noviembre 2013 - 00:00

EE.UU.: calificadoras, al banquillo por fraude

En febrero, el Departamento de Justicia de EE.UU. demandó a S&P por u$s 5.000 millones por “concebir y ejecutar un sistema para engañar a los inversores” con sus notas a derivados de créditos hipotecarios.
En febrero, el Departamento de Justicia de EE.UU. demandó a S&P por u$s 5.000 millones por “concebir y ejecutar un sistema para engañar a los inversores” con sus notas a derivados de créditos hipotecarios.
Nueva York - Los liquidadores de dos fondos de cobertura del quebrado banco de inversión Bear Stearns presentaron ayer una demanda contra las tres principales agencias calificadoras de crédito, acusándolas de la asignación fraudulenta de calificaciones infladas a valores de los fondos. La demanda contra Moody's, Standard & Poor's y Fitch busca una indemnización por daños y perjuicios vinculados a más de 1.000 millones de dólares en pérdidas sufridas por los fondos.

Los fondos Bear Stearns High-Grade Structured Credit Strategies Fund y el Enhanced Leverage Fund colapsaron a mediados de 2007, un año antes que su matriz -eventualmente adquirida por JP Morgan- y marcando el comienzo de la crisis de las suprime. Manejaban alrededor de 1.600 millones de dólares en activos.

En el reclamo presentado ante la Corte Suprema del Estado de Nueva York, los liquidadores incluyen comunicaciones internas que probarían que las agencias sabían que sus ponderaciones eran defectuosas. Por ejemplo, la demanda cita un mensaje de texto de un empleado de S&P a un colega acerca de que las inversiones podrían ser "estructuradas por vacas" y aun así obtener una calificación. Un documento interno de un analista de Moody's decía que la compañía vendió su alma "al diablo por ingresos", según la presentación judicial.

Las tres agencias de calificación dijeron en declaraciones a la prensa que las acusaciones eran "infundadas".

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ya había demandado en febrero a S&P por "con conocimiento de causa y la intención de inducir a error, concebir y ejecutar un sistema para engañar a los inversores" con sus notas de productos financieros derivados de créditos hipotecarios. El Gobierno federal estadounidense pretende obtener al menos 5.000 millones de dólares en concepto de multas.

Dejá tu comentario