20 de marzo 2014 - 00:00

EE.UU. envía tropas al Báltico y avanza la idea de expulsar a Moscú del G-8

Washington, Londres y Moscú - EE.UU. anunció ayer que estudia el envío de tropas al Báltico para salvaguardar a exrepúblicas soviéticas aliadas, como consecuencia de la situación en Crimea, si bien el presidente Barack Obama descartó que el país se encamine a participar de una nueva guerra. En línea con las represalias estudiadas por Occidente, Reino Unido insistió ayer con la expulsión de Rusia del G-8, y Alemania anunció la suspensión de un importante acuerdo bilateral de defensa, pero el Gobierno de Vladímir Putin permanecía imperturbable frente a estas acciones.

"Estamos estudiando una serie de medidas adicionales para aumentar el ritmo y el alcance de nuestra cooperación militar, incluyendo una rotación de las fuerzas estadounidenses en la región báltica con ejercicios terrestres y navales y misiones de entrenamiento", dijo en Lituania el vicepresidente estadounidense, Joe Biden. "Mientras Rusia siga por esta senda oscura, se enfrentará a un creciente aislamiento políy económico", afirmó Biden desde esa exrepública soviética en la que vive una minoría rusa.

"Rusia eligió responder con agresión militar, un referendo rechazado virtualmente por el mundo entero, esfuerzos ilegales para anexar Crimea y ahora reportes de ataques armados contra personal militar ucraniano e instalaciones en Crimea", agregó.

Biden realiza una gira que incluyó ayer una visita a las capitales de Polonia y Estonia, con el objetivo de tranquilizar a los países bálticos y asegurarles que Estados Unidos cumplirá su promesa como miembro de la OTAN de proteger a sus aliados si son atacados. "Quiero dejar claro: nos mantenemos firmemente con nuestros aliados bálticos en apoyo del pueblo ucraniano contra la agresión rusa", afirmó el vicepresidente estadounidense. Horas más tarde, Obama excluyó una "intervención militar" de su país en Ucrania. Involucrarse militarmente con Rusia "no sería apropiado", insistió a medios locales.

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, manifestó ayer en Washington su temor de que Crimea no sea más que el primer paso de una "estrategia" más amplia del presidente Putin para mantener la "inestabilidad" en una región que quiere evitar se aproxime a Europa. "Mi principal preocupación es que esto no pare aquí, deslizó durante una charla en el centro de pensamiento Brookings Institution. "Si se mira a toda la región, se ven conflictos extendidos, congelados", recordó y citó entre otros ejemplos los casos de Osetia del Sur o Nagorno Karabaj.

Del otro lado del Atlántico, Reino Unido insistió en que habría que plantearse la expulsión de Rusia del G-8 durante la reunión que mantendrá el lunes en La Haya el resto de los países del grupo, dijo el miércoles el primer ministro David Cameron. "Creo que tendríamos que discutir si expulsamos o no permanentemente a Rusia del G-8 si toma más medidas" que promuevan una escalada en Ucrania, remarcó en el Parlamento.

El G-8 -los siete países más industrializados más Rusia- está integrado por Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido y Japón. "Apoyo firmemente la reunión de países del G-7 del lunes. Es importante que nos movamos en la misma dirección que nuestros aliados y socios", explicó.

Por otra parte, Cameron mantuvo una conversación telefónica sobre Ucrania con la canciller alemana, Angela Merkel, indicó Downing Street. Ambos dirigentes coincidieron en que la "Unión Europea debe tomar otras medidas contra Rusia" además de las ya anunciadas. Poco después, Alemania suspendió un importante proyecto militar con Rusia, por considerar que todo comercio de armas con Moscú es "indefendible", indicó el ministro de Economía y vicecanciller Sigmar Gabriel.

"Tomamos nota de las reacciones de los países occidentales", dijo a su turno el embajador ruso ante la ONU, Vitali Churkin, en una sesión extraordinaria del consejo sobre el conflicto en Crimea. "Las naciones occidentales parecen no poder abandonar sus costumbres coloniales de querer imponer siempre su parecer a otros países", manifestó el representante del Kremlin. Para Churkin, el referendo del domingo fue libre y legal. "Se corrigió una injusticia histórica", señaló.

Agencias EFE, AFP, Reuters,


ANSA y DPA, y Ámbito Financiero