20 de junio 2018 - 00:00

EE.UU.: grandes empresas repudian la separación de familias de inmigrantes

El presidente ratificó la medida en medio de un clamor nacional en su contra. Incluso amenazó con imponer sanciones a los países de origen de los “sin papeles”.

Miedo. El salvadoreño Epigmenio Centeno se aferra a su hijo de tres años: decidió permanecer en México para evitar que las autoridades migratorias estadounidenses dividan su familia.
Miedo. El salvadoreño Epigmenio Centeno se aferra a su hijo de tres años: decidió permanecer en México para evitar que las autoridades migratorias estadounidenses dividan su familia.
Nueva York y Wasahington - Las grandes empresas estadounidenses le reclamaron ayer al Gobierno de Donald Trump que ponga fin "inmediatamente" a su política de separación de familias de inmigrantes ilegales, la que consideran "cruel".

"Business Roundtable insta a la administración a poner fin inmediatamente a la política de separación de menores acompañados por sus padres", escribió Chuck Robbins, gerente de la cartera de inmigración de esa organización patronal. "Esa práctica es cruel y contraria a los valores estadounidenses", agregó.

Según datos oficiales, la política de detención sistemática de inmigrantes ilegales en la frontera con México llevó a la separación de sus padres de 2.342 menores entre el 5 de mayo y el 9 de junio.

Jamie Dimon, CEO del mayor banco estadounidense, JP Morgan Chase, es el presidente de Business Roundtable, que agrupa a multinacionales como Apple, Caterpillar, Boeing, Walmart, AT&T, Bank of America,

JPMorgan Chase, Citigroup, General Motors, IBM, Johnson&Johnson, General Electric, 21st Century Fox, Ford, American Express y Chevron, entre muchas otras .

Las relaciones entre el "lobby" de los grandes empresarios y la Casa Blanca se han enfriado últimamente, con diferencias sobre el libre comercio.

Después de elogiar la reforma fiscal que rebajó las tasas impositivas a las empresas y flexibilizó las regulaciones en ciertos sectores económicos, Business Roundtable criticó duramente la decisión de Trump de imponer un arancel adicional del 25% sobre las importaciones de acero y de 10% sobre las importaciones de aluminio de la Unión Europea, Canadá y México.

Los empresarios también tomaron distancia después del decreto antiinmigración y los dichos del presidente tras la violencia racista en Charlottesville (Virginia).

Business Roundtable también pide una ley para proteger a los "dreamers" (soñadores), inmigrantes sin papeles que llegaron al país siendo niños.

El tema está provoncando un clamor en el país. Por un lado, los republicanos del Senado están negociando un proyecto de ley para permitir que las mujeres que ingresan ilegalmente a Estados Unidos sean detenidas junto a sus hijos. Por otro lado, los líderes oficialistas del Congreso se disponían ayer a reunirse con el presidente. Además, cuatro estados -Colorado, Nueva York, Maryland y Massachusetts- se niegana desplegar fuerzas en la frontera con México.

En tanto, Trump, aseguró que su Gobierno mantendrá esa práctica y acusó a la oposición demócrata de querer "infestar" el país de personas sin papeles.

"Cuando procesás a los padres por entrar al país ilegalmente, tenés que quitarles a los niños", manifestó el mandatario defendiéndose de las críticas.

En un discurso pronunciado en Washington ante empresarios, advirtió además de que puede quitar las ayudas estadounidenses a los países de los que proceden los inmigrantes. Hay países que "abusan" de Estados Unidos enviando "a gente mala", dijo. "No vamos a seguir dando ayuda a esos países", manifestó.

La mayoría de los inmigrantes indocumentados que cruza desde México procede de los países centroamericanos del Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador) y llega a Estados Unidos huyendo de situaciones de violencia.

Las imágenes de niños metidos en grandes jaulas en instalaciones, así como la difusión de una grabación de audio publicada en la que se escucha llorar desconsoladamente a niños de entre cuatro y diez años que acaban de ser separados de sus progenitores causaron gran impacto.

El fiscal general (secretario de Justicia), el ultraconservador Jeff Sessions, ordenó que todos los sin papeles detenidos tras entrar en el país sean procesados con cargos criminales, y eso es lo que lleva a que les quiten a los niños al mandarlos a un centro penitenciario.

Hasta ahora, a los indocumentados detenidos se les imputaban por lo general cargos civiles.

Trump volvió a responsabilizar a los demócratas de la separación de familias por las leyes aprobadas por el Congreso bajo administraciones demócratas, pese a que es el cambio de políticas impuesdo en su Gobierno es el que genera la situación.

Agencias AFP, DPA y ANSA

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