21 de abril 2009 - 00:00

EE.UU. insistirá en negociar

Ginebra - El discurso del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, en el que calificó a Israel de Estado racista, fue «vil y cargado de odio», pero no debe dar por tierra con los contactos diplomáticos entre Estados Unidos e Irán, dijo ayer Washington.

«No puedo pensar en ninguna otra palabra que no sea vergonzoso», dijo el viceembajador estadounidense Alejandro Wolff, agregando que era un «un discurso vil y cargado de odio».

«Esto es una injusticia grave contra la nación y el pueblo iraníes y hacemos un llamado al liderazgo iraní para que muestre una retórica mucho más medida, moderada, honesta y constructiva para tratar los temas de la región», explicó.

La cumbre de Ginebra ya había sufrido el contratiempo del boicot hecho por Estados Unidos y algunos de sus mayores aliados por preocupaciones de que la conferencia fuese utilizada como una plataforma de ataques a Israel.

«Los comentarios que hizo francamente alimentan el odio racial», dijo el portavoz del Departamento de Estado, Robert Wood. «Si Irán quiere una relación diferente con la comunidad internacional, debe cambiar su comportamiento y detener esa horrible retórica», agregó.

A pesar de las críticas, el Departamento de Estado dijo que aún busca iniciar un diálogo diplomático con Irán en consonancia con la política de compromiso del presidente Barack Obama.

Estados Unidos espera que un diálogo pueda persuadir a Irán de que revise su programa nuclear, que Washington sospecha apunta a la fabricación de armas nucleares pero que Teherán define como de uso meramente energético y civil.

Los intentos de Estados Unidos por aliviar las tensiones con Irán también han estado afectados por la sentencia a la periodista estadounidense-iraní Roxana Saberi a ocho años de prisión por acusaciones de espionaje.

Agencias Reuters y AFP

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