20 de agosto 2012 - 00:00

EE.UU. investiga al Deutsche Bank por negocios con Irán

Nueva York - Tal como le ocurrió al británico Standard Chartered, también Deutsche Bank en Estados Unidos podría sufrir consecuencias por sus negocios con Irán, según informó The New York Times. Varias autoridades estadounidenses están investigando al banco alemán y otros instituciones financieras internacionales bajo la sospecha de haber hecho pasar miles de millones de dólares de negocios con Irán, Sudán y otros países sancionados, a través de sus filiales estadounidenses.

Las investigaciones contra Deutsche Bank están todavía en un primer estadio, según indicó el periódico citando a investigadores relacionados con los casos. Por su parte, un portavoz de Deutsche Bank se negó a realizar comentarios sobre la publicación, si bien subrayó que el banco alemán decidió ya en 2007 «no hacer negocios con contrapartes en países como Irán, Siria, Sudán y Corea del Norte, y poner fin a negocios en marcha, en tanto sea posible desde el punto de vista legal».

Recientemente, el gran banco británico Standard Chartered llegó a un acuerdo con el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York por las acusaciones de que lavó dinero para clientes iraníes y deberá pagar u$s 340 millones. Si no hubiera llegado a un arreglo, podría haber perdido la licencia en Estados Unidos. En el marco del acuerdo, el banco aceptó, además, un supervisor por al menos dos años que seguirá de cerca los controles internos.

El Departamento de Servicios Financieros había denunciado la semana pasada que Standard Chartered hizo transacciones para bancos iraníes por unos u$s 250.000 millones entre 2001 y 2007, lo que es ilegal debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos al país persa. De acuerdo con la denuncia, Standard Chartered ocultó adrede sus maniobras financieras y recaudó «cientos de millones de dólares» en aranceles por ello. Según los controladores, fueron cerca de 60.000 transacciones.

Standard Chartered no fue el primer banco acusado en Estados Unidos por lavado de dinero. Anteriormente estuvieron afectados las instituciones británicas

Lloyds y Barclays, el suizo Credit Suisse y los bancos holandeses ABM Amro e ING. Desde 2009, el Departamento de Justicia de EE.UU., el Departamento del Tesoro y la Fiscalía de Manhattan han trabajado conjuntamente para encausar a los bancos extranjeros que hayan utilizado sus filiales estadounidenses en nombre de Irán, Cuba y Corea del Norte. El Gobierno estadounidense considera a estos países patrocinadores del terrorismo y ha emitido sanciones contra ellos que implican que ninguna entidad o particular en EE.UU. puede hacer negocios o realizar transacciones económicas con esos Estados.

Agencias DPA y EFE

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