4 de noviembre 2014 - 00:00

EE.UU.: los republicanos llegan hoy con ventaja en los estados cruciales

Los empleados electorales chequean las urnas en Portland, Oregon. En víspera de la elección, tanto republicanos como demócratas aumentaron sus esfuerzos para movilizar a los votantes.
Los empleados electorales chequean las urnas en Portland, Oregon. En víspera de la elección, tanto republicanos como demócratas aumentaron sus esfuerzos para movilizar a los votantes.
Washington - Tres importantes encuestas estadounidenses afirmaron ayer que los republicanos tienen entre el 70% y 96% de probabilidades de lograr el control del Senado, para lo que deben sumar seis escaños a los que ya poseen, algo que, de ocurrir, complicará los últimos dos años de Gobierno del demócrata Barack Obama. Los pronósticos son positivos para la oposición en los estados clave de Arkansas, Colorado, Luisiana, Montana, Dakota del Sur y Virginia Occidental.

El diario The Washington Post dio por hecho que los republicanos lograrán el control de la cámara alta (el 96% de probabilidad). La proyección del sitio FiveThirtyEight estima en un 73% la probabilidad de que logren la mayoría, mientras que el periódico The New York Times ubica esa chance en el 68%.

Los republicanos, que ya tienen mayoría en la Cámara de Representantes, necesitan conseguir seis asientos más que los 45 que tienen actualmente en el Senado para hacerse también de esta cámara y, así, de todo el Congreso.

Los tres sondeos coincidieron en que la oposición es la que tiene más posibilidades de vencer en los estados clave de Arkansas, Colorado, Luisiana, Montana, Dakota del Sur y Virginia Occidental.

También sostienen que Carolina del Norte y New Hampshire son más propensos a quedar bajo control demócrata, aunque las elecciones se volvieron más reñidas en la última semana en esos distritos, informó The Washington Post.

Otros estados clave como Georgia y Kansas presentaban ayer un panorama más incierto. En Georgia, después de un repunte de la candidata demócrata Michelle Nunn, las estimaciones de los últimos días colocaron al republicano David Perdue por delante, pero sin lograr el 50% de los votos. De mantenerse ese escenario, lo que es posible porque hay un tercer candidato que lograría unos pocos dígitos, habrá un balotaje el 6 de enero, lo que demoraría la definición de los escaños en el Senado.

En Kansas, en tanto, un candidato independiente, Greg Orman, figura entre los favoritos. Allí existe una posibilidad de que los republicanos no ganen. De ocurrir, necesitarán siete escaños más a los que ya poseen en el Senado para lograr la mayoría.

Si los republicanos suman al control de la Cámara de Representantes el de la cámara alta, el presidente Barack Obama, que ya ha padecido en los últimos dos años una obstrucción legislativa opositora, se sumará a sus antecesores George W. Bush en 2006, Bill Clinton en 1994 y Ronald Reagan en 1986, que debieron gobernar sin mayoría en ese cuerpo legislativo.

Sin embargo, el mandatario rechazó los pronósticos de las encuestadoras y diarios, tal como lo había hecho poco antes su vice, Joe Biden.

Obama cree que los demócratas mantendrán el control del Senado, afirmó ayer el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, quien dijo que esa creencia se basa en que los demócratas tienen "un argumento muy fuerte" a su favor si los votantes acuden a las urnas movidos por la "cuestión central" de esta campaña, que es "apoyar al candidato que está peleando por las políticas que benefician a las familias de clase media".

"No estoy de acuerdo con los que elaboran los pronósticos. Predigo que vamos a mantener el Senado", afirmó ayer Biden, en una entrevista con CNN.

La pérdida completa del Congreso asestaría un golpe casi mortal para el margen de maniobra política del mandatario en los dos años finales de su presidencia, según analistas.

Abocados así a defender el liderazgo en esa cámara, los demócratas insisten en que la elección aún no está perdida. Aspiran a movilizar al máximo a sus afiliados para que acudan hoy a las urnas, confiados en su conocido aparato de miles de voluntarios dedicados a realizar llamadas telefónicas y golpear puerta por puerta para persuadir a los vecinos a que voten y a convencer a los indecisos.

Anoche, a poco de la apertura de las mesas, referentes de los dos partidos buscaban lograr más votos. El excandidato presidencial republicano Mitt Romney, que perdió las elecciones de 2012 con Obama, viajó a Alaska, mientras que el expresidente demócrata, Bill Clinton, lo hizo a Florida para apoyar al candidato a gobernador, Charlie Crist.

Agencias AFP, EFE y Reuters,

y Ámbito Financiero

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