Washington - Estados Unidos declaró formalmente ayer que la interrupción del Gobierno de Dilma Rousseff en Brasil no fue producto de un golpe de Estado, sino de un proceso "legal" que se hizo "respetando la democracia". La declaración estadounidense, que contrasta con las denuncias de golpe de Rousseff y de varios países sudamericanos, se conoció en Washington después de una reunión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA).
"No creemos que sea un golpe de Estado suave o de otro tipo. Lo que ha ocurrido en Brasil se ha hecho siguiendo el proceso legal constitucional y respetando completamente la democracia", dijo el representante interino de EE.UU. ante la OEA, Michael Fitzpatrick.
El pronunciamiento de Estados Unidos fue considerado por algunos analistas como un reconocimiento formal del Gobierno interino de Michel Temer.
Agencia EFE
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario