A esa cifra llegó una consultora según los datos del Departamento de Trabajo del país norteamericano, ya que consideran que hubo una merma en la productividad debido al interés que despertó el fenómeno.
Vista presidencial. Trump salió a un balcón de la Casa Blanca junto con su esposa a observar el eclipse, que en Washington pudo verse en un 81%.
Todo el mundo posó sus ojos en Estados Unidos. Por unos minutos el país del norte se paralizó para ver el eclipse total de Sol, que recorrió el territorio de costa a costa por primera vez en 99 años. A raíz de eso, una consultora especializada en recursos humanos realizó un informe sobre la base de datos del Departamento de Trabajo en el que estimó que el fenómeno le costó al país unos u$s700 millones por la baja en la productividad.
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Tal como la empresa describió en la investigación, la pérdida de la productividad generada por el tiempo que los empleados invierten en hablar y leer del tema o incluso dejar sus puestos de trabajo para verlo ronda los u$s700 millones. Según difundió la consultora, los trabajadores tomaron unos 20 minutos (aunque el fenómeno en sí duró casi 3 minutos) para observar el eclipse, tiempo que equivale a u$s7,95 si se tiene en cuenta que el salario promedio por hora es de u$s23,86. Y, en el mismo informe, detallaron que en el momento en que se dio el fenómeno astrológico había más de 87 millones de personas en su puesto laboral.
Más allá de la estimación, Andrew Challenger, vicepresidente de la consultora que realizó el estudio, sostuvo que las empresas pueden haber sacado partido del suceso: "Una pérdida de productividad no significa necesariamente que no puedan salir cosas buenas de este eclipse. Al considerar cómo este evento puede afectar la moral de los empleados, las empresas pueden convertir esta posible pérdida monetaria en una ganancia cuando se trata de la satisfacción de los empleados".
El fenómeno
Unos 12 millones de personas viven dentro de la franja de 113 kilómetros de ancho que cruzó los 14 estados (unos 4.000 kilómetros), pero a ellas se sumaron otros cientos de miles de turistas que viajaron para observar el fenómeno. Dueños de campos, hoteleros y comerciantes vivieron días de prosperidad: los precios de las habitaciones aumentaron considerablemente e incluso los lentes especiales para poder mirar al sol se agotaron.
A las 14.19 hora argentina (10.19, hora local), se hizo de noche en plena mañana en la ciudad de Madras, en Oregon. Esa fue la primera localidad en ser alcanzada por el fenómeno: miles de personas aguardaban, con sus gafas puestas, el momento en el que la Luna se interpusiera al Sol. Fueron 2 minutos y 40 segundos de tinieblas, acompañadas por un leve descenso de la temperatura. Hasta que todo volvió a la normalidad. En un perfecto eje diagonal, la misma historia sorprendió a millones: el eclipse total atravesó los estados de Idaho, Wyoming, Nebraska, Kansas, Misuri, Illinois, Kentucky, Tennessee, Georgia, Carolina del Norte y, finalmente, desapareció en las costas de Carolina del Sur a las 16.45 hora argentina.
Muchos especialistas y curiosos acudieron a los zoológicos ubicados dentro de la franja que cruzó el país para observar la reacción de los animales, ya que muchos de ellos se sienten desorientados por la excepcionalidad de la escena y reaccionan de formas diversas.
En la ciudad de Carbondale, en Illinois, su población se preparó para recibir el eclipse desde hace dos años, conscientes de que en su localidad iba a poder observarse durante un poco más de tiempo.
El hecho también dio lugar a un sinfín de curiosidades. Como el caso de que la reconocida cantante Bonni Tyler interpretara, a bordo de un crucero cerca de las Bahamas, su famosa canción "Eclipse Total del Corazón".
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