13 de diciembre 2012 - 00:00

EE.UU. reclama sancionar a Corea del Norte por misil

Imagen del centro de control satelital de Cholsan en el momento del despegue del misil. El registro fue difundido por el régimen.
Imagen del centro de control satelital de Cholsan en el momento del despegue del misil. El registro fue difundido por el régimen.
Nueva York y Seúl - El Consejo de Seguridad de la ONU, donde China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia tienen poder de veto, acordó ayer una condena al régimen de Corea del Norte, una potencia nuclear, por haber lanzado horas antes un misil de largo alcance, pero quedaron en veremos nuevas sanciones por el incumplimiento de resoluciones.

Aunque su cercano aliado China se unió a las declaraciones de condena, el régimen de Pyongyang se mostró desafiante y afirmó que puede realizar nuevos lanzamientos, al describir el estado de ánimo en el país como «lleno de emoción» tras el éxito de poner en órbita un satélite.

Corea del Norte lanzó el misil unos días antes de que su joven líder, Kim Jong-un, cumpla 12 meses en el poder. La nación comunista asiática insistió en que la misión no contenía uno de los misiles intercontinentales prohibidos, sino que transportaba un satélite científico al espacio.

«El satélite entró en órbita como estaba previsto», dijo la agencia Central de Noticias Norcoreana (KCNA) en un comunicado repetido más tarde en un triunfante programa especial de televisión. Una vez disparado, el misil activó de inmediato las alarmas de Japón y Corea del Sur, blancos potenciales en el peor escenario.

La condena del Consejo no alude a que el hermético Gobierno de Kim tenga la posibilidad de poner un satélite en órbita, sino a que desarrolle capacidad misilística de largo alcance a la que podría dotar de ojivas nucleares, lo que implica una logística con la que cuenta un puñado de países en el mundo.

Corea del Norte se encuentra bajo sanciones internacionales por sus pruebas nucleares de 2006 y 2009. «Los miembros del Consejo de Seguridad condenaron este lanzamiento, que es una clara violación de las resoluciones 1718 y 1874», dijo en un comunicado el embajador de Marruecos ante la ONU, Mohamed Lulichki, que preside en diciembre el grupo de los 15 países miembro.

El lanzamiento fue especialmente condenado por el Gobierno de Estados Unidos, que reclamó «consecuencias». La embajadora norteamericana ante el organismo internacional, Susan Rice, afirmó que el lanzamiento «muestra que Corea del Norte está determinada a seguir con su programa balístico de misiles sin atender a las obligaciones internacionales. Por lo tanto, los miembros del Consejo de Seguridad deben trabajar de forma conjunta para enviarle a Corea del Norte un mensaje claro de que sus violaciones de las resoluciones tienen consecuencias», afirmó la funcionaria, probable canciller estadounidense en el segundo mandato de Barack Obama.

Sin embargo, la mayoría de la atención recayó en la actitud de China, que es miembro permanente del Consejo de Seguridad y puede vetar cualquier nueva resolución con sanciones. El Gobierno chino respondió de inmediato que «lamenta» la acción de Pyongyang. Pero en un comentario posterior, la agencia estatal de noticias Xinhua denunció la «retórica bélica y los gestos» de todos los implicados, y defendió el derecho de Corea del Norte de explorar el espacio. En este sentido, llamó a todas las partes a no «avivar las llamas».

«Exactamente lo que los chinos están listos para aceptar (en cuanto a sanciones) tanto en forma como en sustancia todavía no está claro», aseguró un veterano diplomático occidental.

Se cree que Kim estaba interesado en que el lanzamiento tuviera lugar cerca del primer aniversario de la muerte de su padre y anterior líder, Kim Jong-il, que se cumple el 17 de diciembre.

Un lanzamiento previo también de un cohete Unha-3 en abril se saldó con un sonoro fracaso, con el transbordador explotando poco después del despegue.

Agencias Reuters, EFE, AFP y DPA, y Ámbito Financiero

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