- ámbito
- Edición Impresa
EE.UU.: recuperación de la economía abre debate sobre tasas
Ben Bernanke aún se resiste a modificar su política de bajas tasas. Sin embargo, el debate sobre la necesidad de revertir esta medida ya se instaló en la propia Reserva Federal.
Nadie espera que Ben Bernanke, el hombre aludido en el titular, anuncie una decisión antes de mediados del próximo año, pero ya hay opiniones para todos los gustos. El bando más cauteloso, el de «las palomas», opta por esperar una recuperación más estable, mientras «los halcones» defienden el alza de las tasas de interés lo antes posible.
Hace diez meses que la Reserva Federal bajó las tasas a entre el 0% y el 0,25%, un mínimo histórico que pretendía limitar los daños de la crisis financiera. «Vamos, Ben», exigieron desde Barrons, «las tasas no tienen por qué estar cerca de cero ahora que la economía se recupera». El hecho de que el índice bursátil norteamericano Dow Jones haya superado la marca histórica de los 10.000 puntos es un signo de buena salud económica, justifica el semanario. Desde sus páginas se advierte de que el dinero barato fomenta la especulación e irrita a los aliados económicos de Estados Unidos, a los acreedores extranjeros y los ahorradores nacionales. Además, podría aumentar el riesgo de inflación.
Si Estados Unidos quiere seguir siendo atractivo para el capital internacional, el dólar necesita un apoyo para superar su actual debilidad. La semana pasada, el dólar se colocó en su nivel más bajo de los últimos catorce meses en un índice comparativo con las otras cinco divisas más importantes. El principal motivo es que los inversores, con creciente ánimo para riesgos, se alejan del seguro billete verde. Al mismo tiempo aumenta la diferencia entre las tasas de interés de Estados Unidos y las de otros países, aunque en la zona euro las tasas se mantengan también a un reducido 1%.
Normalidad
Barrons recomienda una tasa «más normal» del 2%, lo que seguiría siendo bajo de acuerdo con estándares históricos. «En caso contrario, existe la amenaza de una burbuja financiera», asegura el semanario. Además, siempre se recuerda que parte de la culpa de los precios exageradamente hinchados del sector inmobiliario y del consecuente colapso financiero y económico fue la política monetaria de Alan Greenspan, el antecesor de Bernanke en la Reserva Federal.
«Estamos en desacuerdo», rebatió un estudio realizado por expertos del banco de inversiones Goldman Sachs. Las Bolsas volvieron a recuperar vitalidad y el dólar es moderadamente débil, reconoció Goldman, pero es que eso es «exactamente lo que los médicos recetaron para afrontar una de las peores recesiones del último medio siglo», subrayaron los autores del informe, Andrew Tilton y Ed McKelvey.
Los analistas argumentaron, además, que el aumento de los precios será previsiblemente bajo el próximo año. Con un alza de las tasas de interés se impulsaría, por tanto, el ahorro, y eso «es lo último que necesitamos a corto plazo, cuando la economía tiene que ponerse en marcha de nuevo» gracias al consumo. En Goldman Sachs no asusta la situación actual del dólar. Una caída radical de la divisa norteamericana sí preocuparía, pero un debilitamiento gradual fomentaría que la capacidad competitiva de las exportaciones estadounidenses redujera el déficit comercial, y ayudaría a impulsar la oferta y la demanda a nivel mundial.
De acuerdo con las últimas declaraciones llegadas de la Reserva Federal, aún falta un tiempo para que se vuelvan a aumentar las tasas. El mensaje oficial es que éstas «se mantendrán excepcionalmente bajas por un largo período». Aun así, «los halcones», que temen la inflación, y «las palomas», que defienden la lucha contra el desempleo, están reforzando sus posiciones.
«La Reserva Federal está dividida con respecto a cuál es el momento adecuado para subir las tasas de interés», asegura el diario The New York Times. Y los miembros del consejo directivo también difieren en el ritmo que debería adquirir este incremento.
Thomas Hoening, responsable de la Reserva Federal en Kansas City, ya empezó a dar muestras de impaciencia. «Mi experiencia me dice que deberíamos dejar este camino acomodaticio lo antes posible», señaló. Lo contradice su compañero de la poderosa filial de Nueva York , William Dudley, para quien «el temor a la inflación no está apropiadamente fundado». En este sentido, apuntó que el desempleo sigue siendo alto y que los consumidores continúan marcados por la alarma del desplome de los valores bursátiles e inmobiliarios. Tanto Dudley como Bernanke esperan a que la recuperación sea palpable y estable para retirarle a la economía estadounidense la medicina de las bajas tasas de interés.
Agencia DPA


Dejá tu comentario