La megaconstructora busca solucionar su situación en ese país, en Brasil y en Suiza. Crece la inquietud en la clase política por las delaciones premiadas que negocian su expresidente y más de 70 altos ejecutivos
Brasilia - La confesión masiva de ejecutivos del grupo brasileño Odebrecht por su actuación en la red de corrupción de Petrobras está trabada por divergencias sobre la multa que debe pagar en EE.UU., que también investiga a la empresa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Está todo listo, pero aparecieron trabas sobre la multa a pagar en Estados Unidos y eso está atrasando el cierre del acuerdo. Probablemente sea recién a partir del lunes, porque además hoy (por ayer) es feriado en Estados Unidos", dijo una fuente con acceso a las negociaciones.
La compensación total que pagará Odebrecht "ronda los 2.500 millones de dólares", la mayor de la historia en su tipo, por las infracciones cometidas a las leyes de Brasil, Estados Unidos y Suiza y existe una disputa entre Washington y Brasilia acerca de cómo será distribuida, agregó.
La esperada confesión de más de 70 funcionarios del grupo de ingeniería a cambio de una reducción de sus condenas es un polvorín para el mundo político brasileño, que regará acusaciones sobre hasta 200 personas, incluyendo políticos de casi todo el arco ideológico, parlamentarios, gobernadores, funcionarios de Estado y hasta ministros del gabinete, según indican medios locales. Así, el inminente cierre del acuerdo encendió las alarmas en el Congreso y en el palacio del Planalto, cuyo jefe, el presidente Michel Temer, fue mencionado hace algunos meses por el extitular de la empresa, Marcelo Odebrecht, como gestor de financiación ilegal para políticos afines a él.
Eliseu Padilha y Geddel Vieira Lima, hombres importantes del área política del gabinete, fueron citados ayer por los medios como dos posibles afectados por los arrepentidos.
"La superdelación asusta y el equipo de Temer estima que hay ministros en la mira", reportó el sitio de noticias UOL. "Pero al mismo tiempo considera que la delación destraba la incertidumbre" y permitirá poner negro sobre blanco la lista de aquellos que están relacionados con la trama de ilícitos.
Luiz Inácio Lula da Silva es otro de los sospechados que tienen motivos para inquietarse ante la llamada "madre de todas las delaciones".
Odebrecht, que llegó a ser la mayor constructora de América Latina y sigue siendo la más importante de Brasil, ha sido una financista clave para muchos políticos, según la investigación que echó luz en el escándalo que desvió más de 2.000 millones de dólares de Petrobras.
Dejá tu comentario