"Efecto Salta" golpea a bancos y energéticas

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• LOS PAPELES RETROCEDIERON HASTA 8% TRAS EL REVÉS ELECTORAL DE LA OPOSICIÓN

No hubo dramatismo, pero sí una señal de alerta que habrá que tener en cuenta en el camino hacia octubre. El triunfo del kirchnerismo en las elecciones primarias de Salta del último domingo, que llevó al gobernador Juan Manuel Urtubey a imponerse por 14 puntos de diferencia frente a su rival inmediato, fue recibido con pesimismo por los inversores; y se convirtió en una leve decepción para un mercado de capitales que, desde hace meses, incorpora en sus precios la expectativa de un cambio de ciclo y de un giro hacia la ortodoxia.

Las cotizaciones de las acciones argentinas de bancos y energéticas se desplomaron hasta un 8% en el exterior, y hasta un 7% en la Bolsa porteña, en los dos días siguientes a los comicios. Los bonos reflejaron caídas menores, de hasta el 2%, y el riesgo-país trepó por el mismo efecto un 2,86%, de 565 a 583 puntos básicos.

No hubo factores externos que explicaran el retroceso. Tanto los principales indicadores de las Bolsas del mundo como los rendimientos de la deuda latinoamericana se mantuvieron en estos dos días sin grandes variaciones. Los mercados externos llegaron a aportar, incluso, alguna dosis de optimismo sobre la cotización del petróleo, que ayudó a mejorar la performance de las compañías ligadas al commodity que se negocia en la Bolsa local. Sin embargo, todo lo que está expuesto al riesgo argentino se desmoronó. Y el mercado no dudó en atribuir el movimiento al mayor temor que el triunfo del kirchnerismo, en su primer test electoral, empezó a contagiar en las expectativas bursátiles.

Desde hace semanas, los inversores están entusiasmados con un cambio de gestión. Las últimas encuestas, y especialmente el acuerdo entre la UCR y el PRO, incrementaron para ellos las probabilidades de que se ponga fin a más de diez años de hostilidad con las empresas, se unifique el mercado cambiario y se aliente el ingreso de capitales. La ilusión de un Gobierno más ortodoxo es lo que hoy sostiene, en buena medida, la calma del "blue" y la reducción de la brecha cambiaria a un mínimo en nueve meses; el fuerte avance del Merval, que ya está a punto de quebrar un récord histórico en dólares; y la caída del riesgo-país, que se mantiene desde hace semanas por debajo de los 600 puntos básicos, en los mismos niveles que en 2008.

Ahora, el revés electoral de Juan Carlos Romero en Salta le da vida al fantasma de una decepción similar a la que experimentó el mercado de capitales brasileño con las chances electorales de Aécio Neves frente a Dilma Rousseff. El candidato presidencial de ese país, un economista liberal que promovía el retorno de una política pro mercado, llegó a pelear el balotaje con la presidenta Dilma Rousseff y estuvo detrás de toda la volatilidad del Bovespa en esos días. El indicador repuntó ante encuestas que dieron favorito a Aécio, pero se desmoronó hasta un mínimo en cuatro meses, cuando empezaron a anticipar la continuidad del oficialismo. Los precios de las acciones argentinas reflejan ahora, y poco a poco, el temor a un desenlace similar.

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