28 de noviembre 2011 - 00:00

Egipto: probable triunfo islamista agita el inicio de histórica elección

La cartelería de una campaña electoral intensa, en la que están representados diferentes partidos, constituye un escenario novedoso en El Cairo. Pese a la apertura política, opositores acusan a las FF.AA. de intentar tutelar la naciente democracia.
La cartelería de una campaña electoral intensa, en la que están representados diferentes partidos, constituye un escenario novedoso en El Cairo. Pese a la apertura política, opositores acusan a las FF.AA. de intentar tutelar la naciente democracia.
El Cairo - Aún con los ánimos exaltados y miles de manifestantes en las calles, Egipto celebrará desde hoy históricas elecciones legislativas, las primeras desde la caída de Hosni Mubarak y que podrían llevar al poder a un partido islamista.

Cerca de 16 millones de personas -sobre una población de 80 millones- están llamadas a acudir a las urnas en la primera fase de un complejo proceso, cuya ronda inaugural quedará limitada a nueve provincias, entre ellas El Cairo. Los comicios culminarán recién en enero.

Sin embargo, el ambiente no es de celebración, y ayer una multitud volvió a pedir la salida de la Junta Militar. «No queremos elecciones, no confiamos, queremos un Gobierno revolucionario encabezado por Mohamed el Baradei», dijo el abogado Yaser Atef, de 27 años, en la emblemática plaza Tahrir. A su lado, Abu Husein afirmó que «aquí la gente grita Estado civil porque lo que queremos es un Estado que no sea ni militar ni religioso».

Aun así, la Hermandad Musulmana, que durante el derrocado régimen estuvo inhabilitada para participar en política, es la formación con más chances de triunfar en estas elecciones.

Islamistas pretendidamente moderados, durante años cosecharon el respaldo popular a través de programas de asistencia social y se convirtieron en uno de los principales abanderados de las revueltas contra Mubarak.

La incógnita para la comunidad internacional -principalmente EE.UU. e Israel- es su nivel real de moderación y qué implicaría que Egipto, un país considerado vital para Medio Oriente, sea gobernado por esta agrupación.

En medio de la tensión, el jefe de la Junta Militar, mariscal Husein Tantaui, aportó confusión al declarar que las Fuerzas Armadas mantendrán «el mismo lugar» en la Constitución que se elabore tras la formación del nuevo Parlamento.

«El lugar del Ejército fue el mismo en la Constitución anterior, es el mismo en la actual y será el mismo en la próxima Constitución

y en todas las constituciones»
, subrayó Tantaui en la sede de la comandancia de la Zona Central tras una reunión con oficiales de las Fuerzas Armadas.

El papel del Ejército y una serie de prerrogativas que la cúpula castrense pretende reservarse en la nueva carta magna, que deberá elaborarse tras los comicios parlamentarios, son el objeto de controversia y duras críticas de los partidos y la población.

Ante estas elecciones, consideradas como una etapa crucial de la transición, no se entrevé una solución a la crisis política, que se ha exacerbado desde que los militares designaron el viernes a Kamal el Ganzuri, un exministro del antiguo régimen, para dirigir el Gobierno.

Tantaui dijo ayer que no le pedirá la renuncia a Ganzuri, a pesar de que El Baradei dijo estar dispuesto a dirigir un Gobierno «de salvación nacional». «Nos enfrentamos a enormes desafíos a los que haremos frente y no vamos a permitir que ningún individuo o partido haga presión sobre las fuerzas armadas», declaró a la prensa el mariscal Tantaui.

Pero la Hermandad Musulmana estimó que este cargo debe recaer en uno de los suyos en el caso de que ganen las legislativas.

Agencias EFE, DPA y ANSA

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