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Ejecutivo apura el Presupuesto, pero bloques K dilatan sesión
• La Rosada pide dictamen exprés en Diputados.
• Rossi y Pichetto, extraordinarias.
• Recambio legislativo
Agustín Rossi, Miguel Pichetto, Carlos Reutemann
Rossi y Pichetto compartieron ayer un almuerzo en el despacho del senador rionegrino en el segundo piso de la Cámara de Senadores. Sobrevolaron la integración actual de sus bancadas y la futura, que le devolverá al kirchnerismo la mayoría y el quórum propio -un aliado- en Diputados a partir del recambio del 10 de diciembre. En el Senado, la bancada oficialista también aumentará su poder de voto pero en apenas un legislador: pasará de 31 integrantes a 32, que junto a un pack de siete aliados consolidará la superioridad que mantiene el Frente para la Victoria. Con ese cálculo, los jefes de bloque coincidieron en que, basados en el principio de proporcionalidad, irán a la carga para recuperar la mayoría de todas las comisiones del Congreso.
Pero a la hora de repasar la estrategia para aprobar el Presupuesto de acuerdo con los designios del Poder Ejecutivo, el diagnóstico fue otro. El Senado estaría en condiciones de refrendar la votación que surja de la Cámara de Diputados incluso antes de la finalización de las sesiones ordinarias, el 30 de este mes. Sin embargo en la Cámara baja el panorama es distinto: Rossi ya advirtió a la Casa Rosada que, por ahora, cuenta con un núcleo duro de 84 votos K, que con aliados -incluidos los Peronistas Federales que emigraron con Felipe Solá-, podría estirar el número hasta 113 votos. Una cifra insuficiente, no sólo para alcanzar el quórum de 129 legisladores, sino también para aprobar el proyecto en el recinto tal cual reclama el Poder Ejecutivo. Ni siquiera la ausencia inducida de cinco diputados santafesinos alineados con Jorge Obeid y Carlos Reutemann sería suficiente para hacer mermar las fuerzas de la descompuesta y atomizada oposición parlamentaria.
Coincidencias
Como era de esperar, tanto Rossi como Pichetto coincidieron en amoldarse a los designios de la presidente Kirchner en cuanto a la estrategia legislativa a seguir para aprobar el Presupuesto 2012, pero el diputado santafesino que comanda el bloque kirchnerista dejará claro cuáles son los riesgos de apurar el tratamiento del proyecto antes del recambio de legisladores, tal cual reclaman desde la calle Balcarce. El escenario ideal que manejan en el Congreso sería trasladar el debate de la ley de leyes a diciembre, en sesiones ordinarias, cuando el Frente para la Victoria podrá usufructuar el 54 por ciento de los votos obtenidos por Cristina de Kirchner en las elecciones presidenciales.
Tanto Rossi como Pichetto ponen en juego con la votación del Presupuesto 2012, y también con la prórroga de la emergencia económica y los impuestos al cheque y al cigarrillo, sus jefaturas de bloque. El senador rionegrino se prepara para recibir en la Cámara alta a figuras como el vicepresidente electo, Amado Boudou y al saliente jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien reemplazaría a José Pampuro en la presidencia provisional del cuerpo. Rossi padece el mismo síndrome, sin ratificación expresa de la Presidente ni señales que le sugieran una eventual eyección de su cargo. La única certeza es que no hay margen de error a la hora de votar el Presupuesto luego del resbalón del año pasado que obligó a la jefe de Estado a gobernar el último año de su primer mandato sin un plan de ingresos y gastos actualizado.


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