Una proyección de la organización YouGov había dado un resultado de un 52% de votos a favor de que el Reino Unido siga formando parte de la UE y un 48% en contra, apenas minutos después del cierre de los colegios electorales.
Pero con el correr de las horas, el escenario volvió a nublarse: con 66 mesas escrutadas de un total de 382, la permanencia se imponía con un 51% los votos y la salida obtenía un 49%, una diferencia de apenas 100.000 votos.
Londres, por ejemplo, fue una de las ciudades que apostó por seguir siendo parte del bloque comunitario.
Al principio de la jornada, el líder del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), Nigel Farage, declaró a la emisora Sky News que "al parecer el voto para quedarse ganará. Farage, que sacudió una y otra vez la escena política local con sus ataques a la inmigración, destacó que la campaña había sido "extraordinaria" y que, según sus datos, la asistencia a las urnas había sido "excepcionalmente alta". En ese sentido, la cadena SkyNews señaló que un 73% de los empadronados habían ido a votar.
Paralelamente, en un mensaje más cauteloso, el primer ministro David Cameron escribió en Twitter: "Gracias a todos los que votaron a favor de que el Reino Unido sea más fuerte, más seguro y mejor en Europa". En ese marco, 84 "tories" pro "brexit" le escribieron una carta al mandatario para respaldar la continuidad de Cameron, sea cual fuese el resultado.
Unos 46,5 millones de electores estaban llamados a participar en el referendo sobre la permanencia del Reino Unido en la UE tras dos meses de agotadora campaña. "¿Debe el Reino Unido seguir siendo miembro de la Unión Europea o abandonar la Unión Europea?", fue la pregunta de la consulta.
Nunca en la historia de la UE un país votó a favor de abandonar el proyecto nacido en los años 1950. En el Reino Unido, el último referendo de este tipo se remonta a 1975, cuando los británicos dieron el "sí a la permanencia en el bloque.
A lo largo de la dura campaña, los sondeos dieron alternativamente sudores fríos y euforia a los partidarios de uno y otro campo. Durante la madrugada de hoy las casas de apuestas británicas cambiaron drásticamente de rumbo y apuntaron hacia un claro apoyo en favor de la salida. Horas antes del cierre de los colegios electorales las probabilidades de un resultado favorable a quedarse en la UE era cerca del 90%, pero a medida que transcurría el escrutinio, ese movimiento oscilaba hacia un 60% de probabilidad en favor de la salida. Una de las grandes casas de apuestas, Ladbrokes, mostraba un 63%, mientras que Betfair daba más del 60%.
Cameron, que al aceptar convocar al referendo por la presión del ala euroescéptica de su partido Conservador se jugó su futuro político, votó en el centro de Londres poco después de la apertura, sin dar declaraciones. Más suspenso tuvo la votación de otro de los líderes de la campaña anti-UE, el exalcalde de Londres Boris Jonhson, que llegó apenas 18 minutos antes del cierre de su centro electoral.
Inmigración, economía, soberanía, independencia o interdependencia: todos los temas suscitaron controversia y agrios debates, al punto de dividir prácticamente por mitades a la sociedad.
Lesley Syer, una jubilada de 74 años, se quejaba amargamente de los inmigrantes -unos 3 millones de la UE- antes de votar en Biggin Hill, en las afueras de Londres. "No soy racista, pero esta isla es pequeña y nunca nadie lo dice. ¿Dónde vamos a meter a toda esta gente?", dijo.
"Soy negro, mis padres llegaron como inmigrantes en los años 1950. Nací aquí. Ahora dicen que los inmigrantes vienen y se quedan con los trabajos, exactamente lo que se decía en los 1950", dijo Paul Robinson, de 55 años, que trabaja en la industria del cine.
| Agencias AFP, EFE, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero |


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