5 de julio 2013 - 00:28

"El cepo es la principal causa de la recesión y la sobrevaluación"

Julio Nogués
Julio Nogués
"El cepo es probablemente la principal causa de la actual recesión. Es el principal instrumento para apuntalar la sobrevaluación. Marca un punto máximo de arbitrariedad del cual, como muestra nuestra historia, será difícil salir sin un ajuste del tipo de cambio", sostuvo el economista Julio Nogués. Considera que no hay un único problema económico, sino un proceso muy enfermizo del cual hace ya muchas décadas que nuestra sociedad no ha podido escapar. "Ese proceso tiene a la protección y la arbitrariedad de los actos gubernamentales como los principales elementos impulsores. Del otro lado de esta cárcel ideológica y cultural está la apertura y la competencia". A continuación, lo más relevante del diálogo con Julio Nogués.

Periodista: ¿Considera que algunas políticas comerciales polémicas tomadas en los últimos años están justificadas?

Julio Nogués:
Ninguna medida de protección otorgada durante los gobiernos kirchneristas fue justificada en términos económicos y sociales. En la Argentina, un Gobierno transparente sería un Gobierno reformista y revolucionario, pero esto no es el camino elegido por la sociedad. Los partidos políticos escapan al debate sobre "apertura y competencia", y con su silencio, la sociedad deja de percibir la dimensión de lo que está en juego.

P.: Hay medidas enfocadas a proteger sectores en riesgo que son justificadas. ¿O considera que todas son proteccionismo desmesurado?

J.N.:
Las políticas extremadamente proteccionistas son centrales para entender la dramática decadencia económica y social del país. Le asestaron un golpe mortal a la competencia y a la transparencia de los actos de Gobierno. Bajo estas políticas, los sectores con buen lobby y a través de precios monopólicos se apropian de ingresos que pertenecen a toda la comunidad. Ellos y los gobiernos que los ampararon siempre usan la creación de empleo como justificativo para proteger. Sin embargo, desde 1940 ningún Gobierno se preocupó en evaluar cuántos empleos se destruyen cuando, por ejemplo, se protege la industria automotriz, o la fabricación de motos, o se impide la exportación de trigo y carne.

P.: ¿Cómo impacta el cepo cambiario en ese escenario?

J.N.:
Desde 2003 se desarrollaron niveles crecientes de arbitrariedad, pero el cepo cambiario desnudó otra realidad que periódicamente golpea a los argentinos y a su economía: la sobrevaluación del peso que surge como consecuencia de las políticas expansivas asociadas con la promoción de la demanda interna. La industria protegida sufre por falta de insumos, los sectores exportadores pierden mercados y la cuenta corriente empeora acentuando la desaceleración. Al igual que muchas veces en el pasado, la introducción del cepo cambiario marca el fin de un ciclo de crecimiento elevado y el inicio de una etapa recesiva caracterizada por un cierre extremo de la economía a los movimientos de bienes y capital.

P.: ¿Cambió la visión que tenían los organismos internacionales sobre la Argentina?

J.N.:
Nada es más importante para el cambio que las fuerzas internas. En materia de política comercial, ningún organismo ni ningún país le marcó la cancha al Gobierno como la oposición del campo a la Resolución 125. El FMI tardó años en pronunciarse sobre el manejo arbitrario de las estadísticas del INDEC. El Banco Mundial y el BID deben generar ingresos para financiarse y lo hacen de la única manera que pueden hacerlo: prestando a los gobiernos. Llega un punto, sin embargo, en que sus principales socios capitalistas (países desarrollados) se cansan de nuestra irracionalidad económica y empiezan a bajar línea. Es en este momento donde la postura de los organismos comienza a cambiar. Las bajadas que la prensa informó durante los últimos meses indican que de no haber modificaciones en nuestras políticas, el financiamiento de estos organismos podría resentirse. De esta manera habremos logrado cerrar la última fuente importante de divisas que el país aún mantiene.

Entrevista de Florencia Lendoiro

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