Vení, vení, cantá conmigo, que el cielo está anaranjado por la gran gesta tucumana. Vení que estos jugadores hicieron delirar a los fanáticos de la provincia. Otra vez, como aquella final del 85 o como aquel partido contra Francia del 92, el pueblo se sintió orgulloso de los que vistieron La Naranja.Vení, vení que la Caldera volvió a arder, abarrotada de hinchas que otra vez rugieron el clásico ¡Metamaul Tucumán! soñando detrás de cada try del Chino López, de cada patada del Ledesma o el inoxidable Pata Curello... De cada esfuerzo de un grupo inolvidable.Vení, vení, cantá conmigo, porque Tucumán es campeón otra vez, después de tres años y de visitante, ganando a lo Tucumán. Vení, vení, que el cielo es naranja otra vez, como cada atardecer en el Jardín de la República. ¡Salud campeón!
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