9 de julio 2010 - 00:00

El cine online aún no es una amenaza seria para el DVD

A principios de esta semana, la cadena Netflix anunció oficialmente un acuerdo alcanzado con la distribuidora Relativity Media, gracias al cual los suscriptores del servicio de video online podrán acceder a estrenos cinematográficos de la distribuidora sólo unos meses después de la aparición en salas. El acuerdo ha sido definido como revolucionario por ambas compañías: le permite a Netflix contar con material muy nuevo en su catálogo de video streaming, mientras que Relativity amplía su base de distribución, generalmente acotada a señales de cable como HBO, Showtime y Starz.

Las opiniones están divididas respecto del verdadero peso del anuncio. Por un lado, se señala que la novedad le permitirá a Netflix crecer en su modalidad vía Internet, transformando a la cadena en una seria competencia de los servicios de televisión por cable, ya que además de novedad, el modelo online ofrece ubicuidad, sin necesidad de instalaciones adicionales más allá del acceso a la banda ancha. Por el lado de los críticos se señala que Relativity Media no está en condiciones de ofrecer todo el material que distribuye dentro de este paquete y que, por el momento, sólo le aporta 14 nuevas películas al catálogo de Netflix. También destacan que para ser efectivo, este acuerdo debería ampliarse a otras distribuidoras, lo que está bastante lejos de los planes de negocios de esas compañías, que recaudan una gran cantidad de dinero a través de las ediciones en DVD y los acuerdos con empresas de cable. Según el analista Dave Rayburn, «la reluctancia para con Internet no tiene demasiado sentido, pero los estudios siempre eligen el modelo de 20 dólares por DVD antes que el de 5 por cada streaming, aun cuando este último les permitiría ganar más dinero, porque hay más personas accediendo a las películas y sus costos de distribución se reducen radicalmente». La realidad señala que, pese a las predicciones, las bajadas y el acceso a las películas vía Internet pierden en la comparación con la edición en DVD, por lo que no resulta tentador para los estudios ni generan, todavía, ganancias apreciables.

Horacio Moreno

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