29 de diciembre 2009 - 00:00

El cobre y el platino continúan en tendencia alcista

El cobre y el platino continúan en tendencia alcista
El cobre, en camino a los objetivos de 400-420 dólares.

Entre los mínimos registrados hacia finales de 2001 en la zona de 60 dólares y los máximos históricos conseguidos a mediados de 2006 en la zona de 416 dólares, el precio del cobre se incrementó más del 588%. Esto significó un prolijo y constante avance anual del 118%.

Si bien hacia el año 2008 la cotización del metal registró nuevos máximos en 427 dólares, el mercado no logró sostener este precio de manera consolidada y una profunda caída se adueñó de la tendencia llevando los precios hacia los mínimos conseguidos hacia diciembre de 2008 en 124 dólares, lo que representó una caída neta de casi el 71% de su valor. En términos Fibonacci podemos decir que el mercado recortó hacia los mínimos de 124 dólares poco más del 76,4% del avance registrado entre los pisos de 60 dólares y los máximos de 416 dólares.

Tanto por la profundidad de la caída como por la estructura de la misma, la cual se desarrolló en una secuencia de tres impulsos identificados en el gráfico como ABC, podemos inferir que en los mínimos de 124 dólares un piso significativo ha sido colocado.

En el año 2009 la dinámica del precio del cobre recobró y superó el tenor de la suba verificada años anteriores, incrementándose a lo largo del año hacia los valores actuales de 328 dólares. En términos porcentuales la cotización del metal avanzó un 164%, casi un 40% más del promedio de suba verificado entre 2001 y 2006.

¿Resulta esto parte de una nueva suba de largo plazo o un movimiento engañoso destinado a recortar parte de las pérdidas sufridas a lo largo de 2008, para luego caer a nuevos mínimos?

No resulta fácil responder de forma categórica esta pregunta pero trataremos de dilucidar los aspectos que resultan centrales dentro del análisis técnico y así acercar una respuesta confiable.

En primer término debemos resaltar que la suba de 2009 ha superado en forma clara el retroceso estándar del 61,8%; máximo valor admitido en recuperaciones engañosas. Este límite que se ubica en la zona de 306 dólares ha actuado durante los meses de agosto, setiembre y octubre como resistencia a la suba, para finalmente ser superado en noviembre y confirmado como soporte de reacción para las subas que ahora observamos hacia 328-330 dólares. En consecuencia debemos asumir que existen pocas probabilidades de verificar nuevas caídas de grado mayor, con destino a nuevos mínimos, por debajo de los pisos verificados en 124 dólares.

Por otro lado, lo escarpado de la pendiente alcista que se representa mediante una suba anual del 164% ha superado con creces los movimientos más dinámicos vistos anteriormente en el mercado, incluso la suba intermedia verificada entre octubre de 2002 y marzo de 2003, donde la cotización del metal consiguió un avance récord del 117%.

Como observamos en el gráfico de corto plazo en escala de precios diarios, las cotizaciones han logrado ubicarse cómodamente por arriba de un sistema de medias móviles confiables, como resultan los promedios de 100 y 200 ruedas y se mantienen a una distancia prudencial de los mismos.

Hacia el primer semestre del corriente año una secuencia de cinco impulsos menores llevó los precios desde los pisos de 124 dólares hacia los máximos de 244 dólares. Este primer impulso de grado mayor considerado onda (I), fue correctamente erosionado luego, con una corrección mínima pero proporcional, del 23,6% de la suba previa, que llevó los precios de regreso a la zona de 213 dólares, donde junto con los promedios móviles de 100 y 200 ruedas, se verificó un piso contundente que etiquetamos en el gráfico de corto plazo, como onda (II).

Desde estos mínimos de 213 dólares el mercado ha recuperado la pendiente alcista evidenciada en el primer semestre del año, la cual lleva las cotizaciones hacia los actuales niveles de 328-330 dólares, acumulando una suba de más del 54% hacia este segundo semestre y permite que el cobre finalice 2009 en zona de máximos anuales.

Los ajustes verificados en los principales metales como resultan el oro y la plata, que han hecho retroceder los precios de los mismos en promedio un 10% desde los máximos anuales hacia los actuales valores, no han incidido en la cotización del cobre.

Contrariamente el precio del mismo ha continuado avanzando en forma ininterrumpida y, de mantenerse por arriba de 306-295 dólares, creemos no existen razones que nos lleven a pensar en ajustes mayores en los próximos meses sino más bien en extensiones alcistas que proyectarían las cotizaciones hacia los objetivos de 400-420 dólares, donde el actual recorrido en onda (III) se extenderá el 162% del avance registrado en la onda (I).

Adicionalmente en estos niveles los precios se enfrentarán con sus máximos históricos y, un movimiento consolidado por encima de los mismos terminará de confirmar el presente impulso alcista, inmerso dentro de una suba mayor de largo plazo, con destino a nuevos y más importantes récords en el precio del metal.

El platino busca recuperar el 50%-62% de las pérdidas.

El platino, al igual que el cobre, ha registrado entre los mínimos del año 2001 y los máximos de enero de 2008, un explosivo incremento en su cotización de más del 525%. Sin embargo, la estructura que se observa en dicha suba, dista sensiblemente de la verificada en la suba del precio del cobre ya que en la misma no resulta posible identificar una estructura constructiva alcista sino más bien una suba en zigzag del tipo (ABC).

Pese a ello, la corrección verificada entre febrero y octubre de 2008 ha estado bien en línea con la caída experimentada por los metales en general, la cual ha llevado su cotización desde los máximos de 2.540 dólares a los mínimos de 761 dólares. Es decir, una caída neta del 70%. Puesto en términos Fibonacci, el mercado recortó poco más del 76,4% de la suba previa.

En el año 2009, pese a que la cotización del platino finaliza en la zona de máximos, la suba ha estado muy por debajo de los altos incrementos verificados por los metales en general, con un magro avance de casi el 49%. Esta baja performance debería encontrar justificativo en la estructura verificada previamente, entre el año 2001 y 2008, donde el platino no consiguió desplegar totalmente una estructura alcista en cinco impulsos mayores, como la mayoría de los metales.

Sin embargo, creemos que si se mantiene la fuerte tendencia alcista desplegada durante los últimos meses tanto por el oro, la plata y el cobre, el platino acompañará dicha suba y se proyectará en busca de sus resistencias naturales. Las mismas se corresponden con un recorte del 50%-62% de las pérdidas sufridas a lo largo del año 2008 y pueden llevar a este metal hacia la zona de objetivos que situamos en torno a 1.663-1.875 dólares, desde los actuales niveles de 1.483 dólares. Sólo si el mercado dentro de los próximos meses logra consolidarse por arriba de 1.875 dólares, estaremos favoreciendo un desarrollo alcista mayor con destino a la zona de máximos históricos situados en el rango 2.200-2.500 dólares.

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