23 de abril 2018 - 00:00

El colorado Abdo se imponía en las presidenciales de Paraguay

Su triunfo garantiza la continuidad del modelo económico. Su rival de centroizquierda no había aceptado la derrota y denunciaba la retención de actas en sus bastiones electorales.

continuidad. De confirmarse la tendencia, Mario Abdo Benítez gobernará por cinco años en los que mantendrá el actual rumbo económico.
continuidad. De confirmarse la tendencia, Mario Abdo Benítez gobernará por cinco años en los que mantendrá el actual rumbo económico.
Asunción - El derechista Mario Abdo Benítez, del gobernante Partido Colorado, encabezaba, al cierre de esta edición, el conteo de votos de las elecciones presidenciales en Paraguay, mientras que su rival, el liberal Efraín Alegre, insistía en que había un empate técnico.

Abdo Benítez, que llegó como favorito a los comicios, lograba anoche el 46,66% de los votos frente al 42,62% de su principal rival, Efraín Alegre, de la alianza opositora de centroizquierda, con poco más del 88% de las mesas computadas según el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE).

Las cifras confirmaban la tendencia de encuestas a boca de urna difundidas por medios locales, que daban al conservador como ganador, aunque con una ventaja mucho menor a la proyectada en algunas de ellas.

"Con nuestros números nos damos cuenta de que hay un empate técnico. Vamos a esperar el escrutinio del 100%. Vamos a pelear voto a voto", dijo a la prensa Salyn Buzarquis, líder del Partido Liberal de Alegre.

Según Buzarquis, en los resultados preliminares publicados hasta ahora "no se cargó la información de lugares estratégicos en los que vamos ganando de manera contundente".

Poco después del cierre de los centros electorales, miles de personas vestidas de rojo se concentraron frente a la sede del Partido Colorado en Asunción, donde se instaló una tarima con grupos musicales.

El Tribunal Superior de Justicia Electoral calculó que la participación alcanzó 65% de los 4,2 millones de votantes, en una jornada que transcurrió con poco entusiasmo y sin incidentes.

En estos comicios se renovaron también 45 escaños del Senado, 80 de la Cámara de Diputados y 17 gobiernos regionales. El nuevo presidente asumirá el cargo el 15 de agosto.

Paraguay, que salió de 35 años de dictadura en 1989, vivió bajo la hegemonía colorada durante los últimos 70 años, con la sola excepción del gobierno del exobispo y expresidente izquierdista Fernando Lugo (2008-2012), quien fue destituido en un juicio político un año antes de completar su mandato.

"Me gané credenciales democráticas en mi trayectoria política", declaró Abdo Benítez al rechazar ayer las críticas que recibe por la cercanía de su familia con Stroessner. Su padre fue el secretario privado del militar. Aunque se distancia de la dictadura, en 2006 asistió a los funerales del exdictador que se exilió en Brasilia.

"Voy a liderar un gran proceso de diálogo nacional", dijo Abdo Benítez a periodistas en el jardín de su casa al iniciar la jornada electoral, poco antes de votar y visitar la tumba de su padre en un cementerio de Asunción.

Aunque no hubo grandes diferencias a nivel de propuestas macroeconómicas entre los principales candidatos, Marito, como se lo conoce popularmente, prometió mantener el rumbo actual, los tributos bajos y exenciones para estimular la inversión extranjera y la producción del agro del país, cuarto exportador mundial de soja.

El exsenador educado en Estados Unidos también dijo que quiere tender lazos con China sin comprometer su vínculo diplomático con Taiwán.

"Mario Abdo Benítez me trasmite buena imagen, ganó ante un poder económico muy importante" en la interna frente al candidato de Cartes, dijo Dalton Musi, de 65 años.

El ganador de la contienda gobernará por cinco años y heredará un país con una economía que creció sostenidamente los últimos años gracias a las exportaciones de materias primas y la inversión privada, pero que tiene una distribución muy desigual de la riqueza y más de un cuarto de la población en la pobreza.

"Todavía tenemos deudas sociales", reconoció el mandatario saliente Cartes, luego de votar.

El gobernante, quien intentó sin éxito cambiar la Constitución para postularse a un segundo período consecutivo, es candidato al Senado, al igual que los expresidentes Nicanor Duarte Frutos y Fernando Lugo.

El Partido Colorado perdería algunos de los escaños en el Congreso, según las encuestas de boca de urna. Si Abdo resulta electo podría tener que hacer concesiones para asegurar apoyo en el parlamento.

"Este es un país de corruptos y hasta no vencer la corrupción no nos vamos a ir para adelante. Mario Abdo es un hijo de la dictadura, no creo que haga buen gobierno", dijo Edgar González, de 45 años, quien salía de votar en una escuela de clase media de Asunción.

Agencias AFP, Reuters, DPA y ANSA

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