1 de junio 2018 - 00:00

El Congreso espera hoy a Rajoy con mayoría para destituirlo

El socialista Pedro Sánchez, autor de la iniciativa, se prepara para gobernar. Por ahora se niega a llamar a elecciones anticipadas, pero la endeblez de sus apoyos hace que se dé poca vida a su eventual gestión.

ATAJO. El líder del PSOE, Pedro Sánchez, se prepara para asumir el Gobierno español sin pasar por las urnas.
ATAJO. El líder del PSOE, Pedro Sánchez, se prepara para asumir el Gobierno español sin pasar por las urnas.
Madrid - Aplastado por la corrupción en su partido, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, enfrenta hoy la posibilidad concreta de perder el poder, tras conformarse en el Parlamento una mayoría que votará sí a una moción de censura en su contra promovida por la oposición socialista.

Ayer a la tarde se confirmó que una mayoría de diputados de la Cámara baja -180 sobre un total de 350, pertenecientes a ocho fuerzas políticas- apoya la moción de censura presentada por el líder socialista Pedro Sánchez, quien está llamado a suceder a Rajoy, en el poder desde fines de 2011.

Rajoy es un veterano político de 63 años que ocupó todo tipo de cargos en la política española y que en los últimos tiempos sobrevivió a la peor crisis institucional en cuatro décadas, el desafío separatista catalán, y la peor crisis económica también en décadas. Pero su probable caída en la votación de hoy se deberá al lastre de la corrupción, una semana después de conocerse la sentencia judicial de la Gürtel, una trama en la que una serie de empresas sobornaron a responsables de su Partido Popular para obtener contratos con el Estado entre 1999 y 2005.

"Su permanencia al frente de la Presidencia del Gobierno es dañina y es un lastre, no solo para España sino también para su partido", le espetó Sánchez a Rajoy en los debates de ayer a la mañana, dominados por duros cruces y acusaciones entre ambos.

"Aquí de lo que se trata es de que el señor Sánchez llegue (al Gobierno). Todo lo demás es literatura. Lo importante es que llegue, eso sí, sin pasar por las urnas", le recriminó Rajoy, que desde fines de 2016 gobernó en minoría legislativa.

Tras las intervenciones de ayer, la moción de censura se terminará de saldar hoy.

El Partido Socialista Obrero Español, encabezado por Sánchez, tomó el pasado viernes la iniciativa de presentar la moción de censura al día siguiente de conocerse la sentencia de la Gürtel.

Además de condenar a 29 personas a 351 años de prisión, incluida una docena de ex dirigentes del PP, la sentencia obligó al partido a pagar 245.492 euros como "partícipe a título lucrativo" de la trama corrupta, y dio por probado que el PP tuvo una "caja negra" desde 1989. Igualmente, puso en duda la credibilidad de Rajoy, quien como testigo dijo ante los jueces que ignoraba cualquier financiación ilegal de la formación.

Para ganarse los apoyos indispensables, Sánchez ofreció "tender puentes" con el presidente independentista catalán Quim Torra, al que pocos días antes había tachado de "supremacista". También prometió, "por responsabilidad de Estado", mantener el Presupuesto de 2018, elaborado por Rajoy. Esto gesto fue interpretado como un guiño al Partido Nacionalista Vasco (PNV), que gobierna esa región del norte de España y obtuvo en el Presupuesto un valioso paquete de 540 millones de euros de inversiones en infraestructura.

El líder de la izquierda radical (Podemos), Pablo Iglesias, le pidió a Sánchez un Gobierno de coalición, "que represente a algo más de cinco millones de ciudadanos y tenga apoyos parlamentarios más estables".

Sin embargo, en su exposición, Sánchez afirmó que su ejecutivo estará integrado solo por socialista, y añadió que será "un Gobierno paritario, un Gobierno europeísta, un Gobierno garante de la estabilidad presupuestaria y económica".

De ese modo, de confirmarse su llegada al poder, su mandato se anuncia precario, ya que el PSOE tiene apenas 84 diputados.

La otra gran cuestión es cuándo habría elecciones anticipadas, que acortarían una legislatura que en principio debe terminar a mediados de 2020.

Sánchez dijo que no las convocaría inmediatamente y que, si asume como presidente, primero se encargará de "recuperar la normalidad" política e institucional y de atender "urgencias" sociales, tratando de tener un diálogo fluido con los sindicatos e impulsando la igualdad salarial entre hombres y mujeres, entre otras iniciativas.

Todos sus aliados potenciales se niegan a llamar a elecciones inmediatamente, algo que reclama el partido liberal Ciudadanos (32 diputados), con el viento a favor según las encuestas.

Agencias AFP, DPA y ANSA

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