15 de junio 2018 - 00:00

El conservador Duque llega como favorito al balotaje de Colombia

Aventaja al izquierdista Gustavo Petro por un margen que, según diferentes sondeos, oscila entre los 10 y los 20 puntos.

incógnita. El favorito para la segunda vuelta presidencial del domingo en Colombia, el derechista Iván Duque, genera interrogantes sobre el futuro de los acuerdos de paz con la guerrilla.
incógnita. El favorito para la segunda vuelta presidencial del domingo en Colombia, el derechista Iván Duque, genera interrogantes sobre el futuro de los acuerdos de paz con la guerrilla.
Bogotá - Colombia vivirá el domingo una instancia histórica, cuando elija en el balotaje presidencial entre dos candidaturas inéditas: el izquierdista Gustavo Petro y el derechista Iván Duque.

Ambos llegaron a este punto luego de superar en la primera vuelta a otros cuatro aspirantes y tras obtener, respectivamente, el 39,14% y el 25,08%.

Las encuestas más recientes coincidieron en dar como ganador al conservador, con ventajas de entre 10 y 20 puntos porcentuales.

Que Duque (Centro Democrático) y Petro (Polo Democrático Alternativo) se enfrenten en un balotaje habría resultado impensable en el pasado, cuando la política colombiana estaba dominada por dos partidos tradicionales de centro (Liberal y Conservador), que se repartían los mandatos.

Para Mauricio Jaramillo, doctor en Ciencias Políticas y profesor titular de la Universidad del Rosario en Bogotá, el balotaje del domingo "es el resultado de dos fenómenos", uno estructural y otro coyuntural.

Estructural porque ambos son la evidencia del "desprestigio de los partidos políticos tradicionales" que llevaron al país a tomar partido por dos "grandes fuerzas políticas: una izquierda renovada y moderada y una derecha también moderada".

El coyuntural, en tanto, pasa por el proceso de paz firmado con el grupo guerrillero FARC, que "organizó ideológicamente a Colombia" entre los críticos, que se fueron a la derecha, y sus defensores, que se alinearon en la izquierda.

Una victoria de Duque podría poner en cuestión la vigencia del acuerdo con las FARC.

Pese a las marcadas diferencias, las dos campañas han tenido un común denominador: el miedo como herramienta para influir en los votantes. Mientras a Petro le endilgan su pasado guerrillero, haber ejercido una mediocre alcaldía en Bogotá y hacer creer que tiene las llaves que abrirían las puertas a un modelo político como el venezolano, a Duque le reprochan su poca experiencia política, rodearse de políticos ultraconservadores y estar bajo la sombra del senador y expresidente Alvaro Uribe, que desata amores y odios.

"En ambas campañas ha sido evidente la evocación del miedo como práctica recurrente y efectiva", resaltó Jaramillo.

El académico desestimó que esos sentimientos infundados. "Congreso, cortes y sociedad civil son muy activos cuando siente que hay una amenaza contra la democracia. Un cambio drástico que dé al traste con el Estado de derecho es poco probable", advirtió.

"La pregunta es cómo se van canalizar esa polarización, si se van a utilizar las instituciones como el Congreso o si vamos a tener un país estancado en manifestaciones", interrogó el analista.

En tanto, en una demostración de lo que puede esperarse en un eventual Gobierno suyo, Duque dijo levantará las negociaciones con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) si esta no se concentra en una zona específica del país, independientemente de los acuerdos a los que llegue el Gobierno saliente.

"Esto es primordial para continuar en una negociación. Si no lo cumplen, sería el fin de los diálogos", indicó.

El negociador del ELN, Israel Ramírez, alias "Pablo Beltrán", indicó que aunque Duque gane, su equipo seguirá negociando.

Agencias ANSA y DPA

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