26 de octubre 2012 - 00:00

El costado más dramático del derrumbe económico

Una familia peruana acampa frente a una sede de Bankia, en Madrid, el banco que busca esquivar su liquidación y que es el mayor tenedor de hipotecas de España. La crisis económica provoca más de quinientos desalojos por día en el país.
Una familia peruana acampa frente a una sede de Bankia, en Madrid, el banco que busca esquivar su liquidación y que es el mayor tenedor de hipotecas de España. La crisis económica provoca más de quinientos desalojos por día en el país.
Madrid - Los desalojos, con más de 350.000 familias que se han quedado sin su techo en los últimos cuatro años, son una de las consecuencias más dramáticas de la crisis económica que azota impiadosamente a España.

Desde hace cuatro años, cuando comenzó la crisis en España debido al estallido de la burbuja inmobiliaria, cerca de 350.000 familias han sido desalojadas de sus casas.

Cada día se produce medio centenar de «desahucios» por falta de pago de hipotecas y alquiler,
según la plataforma Afectados por la Hipoteca (PAH), que denuncia que las ejecuciones de desalojos vulneran el derecho a la vivienda.

Siete jueces presentaron esta semana un informe en el que denuncian los abusos del sistema de cobro de hipotecas, creado en 1909, y proponen que las ayudas del Estado a la banca se extiendan a las personas con hipoteca.

Las familias impotentes tras haber quedado desocupadas o sufrir una drástica reducción de sus ingresos, se ven incapaces de satisfacer las cuotas de unos préstamos que concertaron en época de bonanza econó

Una vez que se produce la ejecución del desalojo, los inmuebles terminan en manos del banco, generalmente a un precio inferior al del mercado, y engrosan sus activos inmobiliarios mientras queda desocupado durante años debido a que la crisis ha disminuido la demanda, señala el informe.

Los jueces proponen como una de las soluciones para determinadas circunstancias, la dación en pago por la que se entrega la vivienda para cancelar el crédito.

También la PAH ha pedido la creación de una ley de dación en pago para convertirla en «fórmula preferente para extinguir la deuda hipotecaria en el caso de la vivienda habitual, paralizar los desalojos y convertir la vivienda adjudicada en alquiler social a favor de sus ocupantes y antiguos propietarios».

Con el objetivo de favorecer a los ciudadanos desalojados, el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó hace seis meses un Código de buenas conductas por el que el juez puede establecer períodos de carencia de pago, ampliaciones del plazo de amortización, reducciones provisionales del tipo de interés y quitas de deuda.

Sin embargo, el informe de los jueces considera que la iniciativa, de asunción voluntaria por parte de los bancos, ha fracasado porque solamente las personas en la pobreza más absoluta pueden en la práctica acogerse a las medidas.

Frente a la sede de Bankia, la entidad con mayor número de activos inmobiliarios y que fue nacionalizada este año, medio centenar de personas amenazadas de desalojo acampan desde hace cuatro días exigiendo la condonación de su deuda, solución que difícilmente les ofrecerá el banco.

Agencia ANSA

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