15 de marzo 2016 - 00:00

El debut como local de Jaguares será bisagra

El sábado, en Vélez Sarsfield, el rugby argentino vivirá un gran momento, seguramente bisagra. El debut en casa de Jaguares enfrentando a los Chiefs marcará el comienzo, al menos como local, de una nueva era del rugby argentino.

La génesis de Jaguares hay que buscarla en años y años de rugby en el país pero con fuerza la idea creció con el lanzamiento del Plan de Alto Rendimiento de la UAR allá por 2009. Se reconocía entonces que había que generar un nivel intermedio de competencia entre el rugby internacional y el de clubes.

En un país donde el rugby es desde lo real a lo conceptual amateur, esto significaba un cambio importante de paradigma. Hubo que buscar mecanismos que aseguraran que este amateurismo no sufriría por lo que se estaba armando. Fueron procesos que requirieron de mucho esfuerzo en el campo de juego y en los escritorios, momentos de muchas dudas en los que hubo que apostar a un futuro que prometía ser mejor pero sobre el que nadie podía asegurar nada.

Como en todo proceso, los pasos se fueron dando, el crecimiento fue visible y notorio, se pudo mantener separado y aislado al rugby profesional del amateur. Así como hoy existe Jaguares como equipo profesional que juega en la liga más profesional y seguramente más complicada del mundo ovalado, los clubes siguen su mismo camino amateur.

Hoy, la brecha entre el rugby de tests y el de clubes tiene muchísimos distintos estamentos que hacen que el recorrido para quien quiere jugar por Argentina sea tal vez más largo, pero más seguro. Desde la temprana identificación al desarrollo físico, estratégico, táctico, mental y técnico, el recorrido asegura que a medida que se va pasando de nivel, el jugador esté cada vez mejor preparado.

Lo que comenzó hace tres semanas en Bloemfontein fue el camino del Súper Rugby. Algo desconocido en nuestras tierras, más allá de lo que la televisión mostraba. Todo sirve para aprender en múltiples viajes y charlas con referentes de los tres países que desde 1996 lo vienen jugando.

"Hasta que no estemos adentro no vamos a saber bien qué funciona y qué no," decía antes de comenzar esta aventura Raúl Pérez, el entrenador de Jaguares. El equipo ya estuvo un mes en Sudáfrica -dos amistosos y dos partidos de Súper Rugby- y ayer retomó las prácticas en Buenos Aires. Las enseñanzas pasan por el juego, la convivencia y otros aspectos que hacen a un equipo ser exitoso.

En ambos partidos del torneo la disciplina fue un factor a mejorar: dos amarillas en cada uno significaron una complicación innecesaria para un equipo en busca de una nueva identidad.

Una de las muchas lecciones que deberán aplicar el sábado ante un equipo de Chiefs que llega con dos derrotas y un triunfo es saber cuándo la pelota se perdió. La velocidad del rugby en este torneo hace que los referís prioricen el ataque y quien quiera matar esa posibilidad de atacar sufrirá en consecuencia.

Se espera una buena concurrencia en Vélez Sarsfield, que será ingresar a un mundo desconocido. Una banda de música, porristas, fuegos artificiales... todo ayudará a que sea algo novedoso, aunque lo que realmente interesa es lo que se verá en el campo de juego.

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