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EL DECLIVE DE MAURICIO INSTALA A COBOS COMO COMPETIDOR 2011
Como pocos, el patagónico ha contribuido -con Alberto Fernández como escolta- a cincelar al jefe de Gobierno porteño como figura presidencial. Su último aporte fue frustrar un pacto con Jorge Telerman, quien surgía como única alternativa para derrotar al PRO.
La historia oficial atribuye los múltiples tropiezos en la Capital a un plan mayor, no exento de complicidades, para preservar a Macri como el enemigo perfecto. Un ying y yang K, el duelo derecha-izquierda; privatismo versus estatismo; Macri vs. Kirchner.
La olímpica ineficacia del ex presidente de Boca en el episodio del espionaje -en el que la intromisión de la SIDE se presume pero, como siempre, no se certifica- desató un festival de celebraciones. Aníbal Fernández tocó el cielo ayer cuando pidió la renuncia de Macri.
Debajo de la hojarasca, de la euforia que embriaga al Gobierno por la mala hora del porteño, asoman indicios que pueden mutar los festejos en alertas: si el escándalo sepulta el proyecto presidencial de Macri, Cobos se afirma como la bala de plata contra los Kirchner.
Lo poco -o mucho- que la Casa Rosada y Olivos hicieron para darle visibilidad al escándalo de los espías, vuelve como un riesgo potencial.
Hace dos semanas, displicente, Macri le confió a un visitante que el Gobierno bajaría la intensidad del caso para no dañarlo porque de ese modo beneficiaba a Cobos. Rigurosa eficiencia empresarial: en este caso, el porteño erró todos los pronósticos.
Más científico, antes de pronunciar palabra, Francisco de Narváez pidió le hicieran una encuesta urgente que anteayer entregó en mano a Horacio Rodríguez Larreta: el sondeo presume -casi a medida- que Macri perdió, en los últimos diez días, 20 puntos de imagen positiva entre los porteños.
La andanada dañó, también, al propio De Narváez que por primera vez desde que derrotó a Kirchner cayó en una encuesta. El único que salió indemne fue Cobos. El vice, en su tránsito gris, sobrevive a todos los infiernos. Los Kirchner no pueden caer más bajo que lo que están.
Con el caso todavía abierto, Macri enfrenta un horizonte sombrío, pero Kirchner no mejora por la negativa -en parte se juzga que es un complot armado por el Gobierno- y el único beneficiario directo, sin otro mérito que subsistir en silencio, es Cobos.
Sobre el mendocino, Kirchner arroja diagnósticos de una próxima debacle y se regodea por el ruido en la UCR. La lógica radical es inabordable: ¿por qué el partido dinamita al candidato que puede devolverlo al poder? Sólo lo explica la teoría que sostienen algunos de una fatal tendencia autodestructiva.
Mientras la UCR de Gerardo Morales y su troupe malquista a Cobos, las viudas de Macri revisitan la alternativa de un armado junto con el vice. Sin Macri, De Narváez se espanta: no hay triunfo posible en la provincia sin candidato a presidente.
La crisis del jefe de Gobierno porteño, reanimó a José Luis Manzano que volvió a susurrarle al oído a su socio en el grupo América que puede aspirar a la presidencia. De Narváez objeta: se tiene fe para la Cámara Federal, pero entrevé un revés en la Corte Suprema ante una eventual consulta para competir por la Casa Rosada.
Por eso, Felipe Solá tiene amaneceres explosivos: el deterioro de Macri lo convierte, supone, en el candidato del espacio. La felicidad es efímera: el peronismo que miraba a Macri como opción, y los disidentes entre los que abundan candidatos a vice, redescubrieron a Carlos Reutemann.
Sergio Massa, un atrevido, es quien vocea la teoría del regreso del Lole. No se ve fuera de esa película: con una eventual postulación del santafesino a la presidencia, tema que Reutemann no avala ni niega, Massa encuentra una autopista que lo lleve a La Plata.
Hay, además, efectos colaterales. Uno notable: Juan Manuel Urtubey le ordenó a sus armadores que congelen, hasta nuevo aviso, los sutiles -de tan secretos sus casi inexistentes- aprestos para intentar meterse en la grilla de los potenciales candidatos a presidente.
Su álter ego, Jorge Capitanich, transita el camino inverso. Convertido en el más kirchnerista de los gobernadores, al chaqueño se lo volvió a posicionar como potencial candidato K si el matrimonio, finalmente, desiste de apostar al tercer mandato ganancial.


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