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El efecto Lula irrumpe otra vez en auxilio de Dilma
Dilma Rousseff
«El pueblo no es bobo, sabe que el mayor respaldo de Dilma es Lula», declaró ayer Vacarezza, quien integra el comando de campaña de la postulante petista. Rousseff venció el primer turno del 3 de octubre con el 46,9% de los votos frente al 32,6% de Serra, perteneciente al Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
Rousseff y Serra disputarán el balotaje del 31 de octubre.
Tras la frustración por no haber logrado la victoria en la primera vuelta, Lula, que había estado ausente de la publicidad durante algunos días, retomó el comando de la campaña en la última semana y el protagonismo en los actos proselitistas.
Para Vacarezza y otros dirigentes petistas la reaparición de Lula y el hecho de que Rousseff haya retomado la «iniciativa» al denunciar la campaña por internet que la acusó de defender el aborto, son factores que explican el alza en los sondeos.
Tres encuestas aparecidas esta semana mostraron que la abanderada petista amplió su ventaja sobre Serra.
Ibope informó en la noche del martes que Rousseff tiene el 56% de las intenciones de votos válidos, sin los nulos y blancos, frente al 44% de Serra. Hace una semana, esa misma agencia le había dado el 53% a la candidata y el 47% de su adversario.
En tanto, un estudio del Instituto Sensus, publicado el martes a la noche, situó a Rousseff en la delantera con el 52,8% frente al 47,2%.
Y para Vox Populi la ex jefa de Gabinete de Lula cuenta con el 51% mientras Serra, que fue funcionario en el Gobierno de Fernando Henrique Cardoso, reúne el 39%. La consulta de Ibope indicó que Rousseff está venciendo en la región sudeste, con el 43% del electorado, con el 45% de adhesiones contra el 41% de Serra, ex gobernador del estado de San Pablo, ubicado en esa zona geográfica.
El nordeste, donde se encuentran los estados más pobres y con el 27% de los votantes, el segundo caudal electoral, muestra a Rousseff con el 64% y a Serra con el 31%.
Pese a los datos favorables, el PT considera prematuro considerar que Rousseff ya fue virtualmente electa primera mujer presidenta de Brasil.
«Nada de comenzar a creer que ya ganamos la presidencia; nosotros vamos a trabajar hasta el 31 de octubre», advirtió el dirigente oficialista.
Sorpresa
Luego del primer turno hubo algunos días de veda electoral y el 10 de octubre Rousseff sorprendió a Serra durante un debate televisivo en el que lo acusó de haber respaldado las privatizaciones durante la gestión de Cardoso, en la cual, agregó, se intentó que la petrolera Petrobras pase a manos privadas.
Cándido Vacarezza aprobó esa táctica y mencionó la campaña de 2006 de Lula frente al socialdemócrata Geraldo Alck, cuando también cuestionó la política de privatizaciones de la era Cardoso.
«Esta elección es muy parecida a la de 2006, la curva de aprobación de Serra es muy parecida a la de Alckmin, y la de Dilma es muy parecida a
la de Lula», observó el jefe de los diputados del PT, mencionado como posible presidente de la Cámara baja si gana Rousseff.
En cambio, el senador socialdemócrata Alvaro Dias restó importancia a los sondeos.
«No se puede aceptar como definitivo lo que dicen las encuestadoras, y no podemos hacerlo en razón de los antecedentes», sostuvo el legislador del PSDB.
De ese modo, Dias se refería a las proyecciones erradas de la mayoría de los institutos de opinión pública, que habían previsto una victoria de Rousseff en la primera ronda de votación.
El dirigente socialdemócrata consignó, además, que en los últimos días Serra ha encabezado actos con bastante público y en un clima de optimismo.
Agencia ANSA


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