10 de mayo 2017 - 00:00

El “efecto Macron” ya fractura a los partidos históricos de Francia

También se conocen deserciones entre los conservadores. El Partido Socialista y Los Republicanos entraron en crisis tras ser eliminados en la primera vuelta presidencial.

CAMBIO DE ROLES. Emmanuel Macron Y Manuel Valls, cuando el primero era ministro de Economía y el segundo, su jefe como premier en el Gobierno de François Hollande. Hoy traban una nueva alianza.
CAMBIO DE ROLES. Emmanuel Macron Y Manuel Valls, cuando el primero era ministro de Economía y el segundo, su jefe como premier en el Gobierno de François Hollande. Hoy traban una nueva alianza.
París - El presidente electo de Francia, Emmanuel Macron, comenzó a cooptar figuras de los grandes partidos tradicionales del país, especialmente en el gobernante Partido Socialista (PS), con la intención de avanzar en la conformación de su futuro gabinete y de las listas que lo respaldarán en los comicios legislativos del mes que viene.

Dos días después del balotaje presidencial, el ex primer ministro Manuel Valls hizo punta ayer como la primera gran figura socialista en ofrecerse como candidato a diputado del recién estrenado partido de Macron, La República en Marcha.

"Los viejos partidos están muriendo o ya están muertos", subrayó en una entrevista a la emisora RTL Valls, quien destacó que su deseo es dar "una mayoría amplia y coherente" a Macron "para que pueda gobernar" en las legislativas del 11 y el 18 de junio.

Valls, quien fue primer ministro entre 2014 y 2016 bajo el mandato del presidente saliente, François Hollande, ya había sugerido que estaba desencantado con el PS, que se ha turnado el poder con el centroderecha, ahora representado por Los Republicanos, durante las últimas décadas.

En las presidenciales del 23 de abril y el 7 de mayo, Valls prefirió respaldar a Macron, con el que tuvo roces en el Ejecutivo cuando el hoy presidente electo era ministro de Economía, antes que a Benoît Hamon, su verdugo en las primarias socialistas de enero.

Representante del ala más conservadora del PS, este político nacido en Barcelona tardó en digerir el revés de esas primarias ante su antiguo ministro de Educación, que encarna la corriente izquierdista.

El descalabro de Hamon en la primera vuelta de las presidenciales, en las que obtuvo un escaso 6,3% de los votos, y la victoria el domingo de Macron, que superó holgadamente a la ultraderechista Marine Le Pen, precipitaron su sonoro portazo.

El secretario general del PS, Jean-Christophe Cambadélis, alertó ayer que si Valls se presenta con el partido de Macron, perderá su condición de afiliado.

El todavía primer ministro francés, el socialista Bernard Cazeneuve, evitó criticar directamente a su antecesor y amigo, aunque alertó que los franceses "no aceptarán" ver al histórico partido dividido y reiteró su compromiso con su familia política.

Mientras, conservadores Los Republicanos también muestran las primeras fisuras.

Según el diario Le Monde, el exministro Bruno Le Maire es uno de los pesos pesados que ya se declaró "listo" para trabajar con Macron.

Mientras tanto, Christian Estrosi, alcalde de Niza, hizo gestos de cercanía con el mandatario electo, incrementando el temor a un cisma partidario.

Agencia EFE, Reuters y AFP

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