El Ejecutivo avanza y el mercado, “ciego”

Edición Impresa

La quiebra de Lehman Brothers, un año atrás, no marcó otra cosa que la inoperancia del Gobierno y en particular la del actual presidente de la Fed y la del secretario del Tesoro para enfrentar la crisis que se estaba desarrollando. A pesar de ello, el presidente Obama decidió aprovechar la efeméride para convocar a la re-regulación del sistema financiero más grande desde los años 30 (como con la salud, el plan surgirá del Legislativo para minimizar su desgaste personal).

Basta decir que la audiencia ante la cual se lanzó esta convocatoria en Nueva York una sola vez interrumpió al presidente con un tímido aplauso, mientras en la calle un grupo de manifestantes protestaba contra el accionar del Gobierno. Si bien esto puede enhebrarse con el anuncio que podría hacer la SEC este jueves prohibiendo una serie de operaciones ultrarrápidas (cuyas consecuencias son difíciles de prever), lo cierto es que el mercado -cobarde- se comportó como si esta promesa de una mayor injerencia del Ejecutivo no tuviese ninguna importancia.

La mañana arrancó con las acciones cediendo un 0,7% acompañando la baja en varias Bolsas extranjeras y un conato de guerra comercial con China, pero más tarde una serie de anuncios de adquisiciones (Deutsche Telekom sobre Sprint Nextel, capitales chinos sobre la eléctrica AES, etc.) dispararon un proceso de cierre de posiciones vendidas que llevó a que el Dow trepara un 0,22%, para quedar en 9.626,8 puntos. Con el petróleo retrocediendo un 0,68%, la tasa trepando a un 3,425% y el dólar en un nuevo mínimo anual ante el euro, es claro que no fue la promesa de un futuro auspicioso lo que impulsó ayer a las acciones.

Dejá tu comentario