El elegido

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La agenda decía que la reunión de Comisión Directiva estaba pautada para las 19 horas en su recinto habitual dentro de la Bombonera, todos los pesos pesado del cuerpo directivo fueron llegando con escasa puntualidad, dando el ausente del día solamente el tesorero Daniel Angelici. El cónclave se caldeó rápidamente con el escrito que presentó Juan Carlos Crespi, vice 2° del club y opositor del presidente Jorge Amor Ameal, buscando poner un mínimo de cordura en una situación institucional, dirigencial y futbolística que ha sido ganada por una cadena de errores en cada uno de esos rubros.

La carta solicitaba el compromiso total de todas las fracciones que conjugan la CD buscando la unión general sin buscar, con nombres propios, los culpables que han llevado a Boca a esta situación de extrema urgencia y aplazando para mejor momento (junio de 2011) el comienzo de la carrera electoral para los comicios del año próximo. En cuanto a fútbol y nombres propios el escrito pidió la continuidad de Abel Alves hasta la finalización del actual Clausura y recién ahí trabajar sobre la depuración que se realizará al actual plantel y textualmente, reflexionar profundamente sobre la realidad futbolística «para no terminar peleando el descenso como River».

Caravana de rumores

Al mismo tiempo que la reunión transcurría, pasillos afuera, la caravana de rumores avanzaba como un tsunami, fiel al estilo Boca. Nombres de entrenadores por doquier, renuncias ya redactadas y, encendiendo una bomba incomparable, que se había ya definido que no se le renovarían los vínculos a Juan Román Riquelme y Martín Palermo, que caducan el próximo 30 de junio. Antes de cumplirse las dos horas de reunión, desde la Comisión Directiva se convocó a la ansiosa horda de periodistas a la sala de conferencias. Lo cual, con el anuncio mismo, la fiebre de dimes y diretes pasaba los 40 grados. Pasadas las 21 horas, Ameal se sentó a poner la cara, pero a decir poco, o al menos, poco que no se sepa, sólo que le dio carácter oficial que el contacto con Guillermo Barros Schelotto existió y que la traba para que el Mellizo llegue en lo inmediato es su vínculo actual con Columbus Crew que recién caduca a fin de año. «Él es un ídolo del club, hablamos con él, pero también lo haremos con dos o tres técnicos, pero guardaremos intimidad con esas negociaciones». Ante la falta de frases contundentes y rutilantes, la conferencia llegó a su final fugazmente, como si nada malo pasase en Boca. Como si todo fuera invento del periodismo.

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