2 de marzo 2015 - 00:00

El fin de lo “políticamente incorrecto”

 Montevideo - Encariñados con el estilo sencillo de José Pepe Mujica, miles de uruguayos despidieron con tristeza de la presidencia al carismático exguerrillero y dieron la bienvenida a Tabaré Vázquez, aunque algunos dudan de que tome decisiones polémicas como hizo su antecesor.

Con un gesto de pesadumbre, Charo Baroni llegó a la Plaza Independencia, en el centro de Montevideo, para ver a Vázquez recibir la banda presidencial, pero también para decir adiós a Mujica, cuyo estilo de gestión y decisiones cree que marcaron "un antes y un después" en Uruguay. "Es el mejor presidente que hemos tenido. Tabaré también es bueno, pero el Pepe, es el Pepe", dice esta ama de casa de 66 años.

En sus cinco años de Gobierno, Mujica, de 79 años, captó la atención del mundo por su estilo austero de vida, que incluso lo llevó a ser calificado por medios internacionales como el presidente más pobre del mundo, así como por su discurso anticonsumista, pragmatismo y reflexiones sobre el rumbo de la humanidad.

Verónica, una analista de laboratorio de 24 años, celebra este día porque serán "cinco años más de lineamientos del Frente Amplio", pero igualmente confiesa que le "da mucha lástima que se vaya Mujica". "Del Pepe admiro su franqueza, solidaridad. No es políticamente correcto", enumera la joven. Aunque confía en la experiencia de Vázquez, Verónica admite -con un poco de vergüenza- que entre los dos su favorito "en realidad es Mujica". "Es más decidido, por ejemplo, para mí fue crucial que apoyó la despenalización del aborto. Dijo: 'se necesita y se hace'". Esta joven no cree que Vázquez tome decisiones tan polémicas como la legalización de la marihuana, la aprobación del matrimonio homosexual o la recepción como refugiados a sirios y expresos de la cárcel estadounidense de Guantánamo. "No", responde escuetamente cuando se le pregunta si ve a Vázquez tomando este tipo de medidas, también causantes de la fama de Mujica y de que Uruguay sea considerado uno de los países más progresistas de la región.

A Carmen Sosa también le cuesta imaginar al nuevo presidente impulsando proyectos polémicos como hizo Mujica. Es "posible que baje un poco" la atención internacional que recibió Uruguay porque "es más serio, habla menos. Es distinto al Pepe", opina esta peluquera de 51 años, que va arropada con una bandera de Uruguay.

Agencia AFP

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