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"El FMI no es perfecto, pero no hay una alternativa mejor"
«Nos preocupa cuando llegan análisis que indican que la independencia del Banco Central argentino es cuestionable», señaló James M. Roberts.
En entrevista con este diario, explicó además que «el FMI no es perfecto», pero hoy nadie ofrece algo diferente, ni si quiera el ALBA, al cual catalogó como «una pila de políticas socialistas que ya demostraron su fracaso».
Roberts es investigador de la Hertriage Fundation, que junto con el Wall Street Journal publican anualmente el Indice de Libertad Económica. Este estudio analiza diez indicadores entre los cuales se encuentran: «Gasto gubernamental», «Libertad monetaria» y «Libertad fiscal», entre otros. En el informe de 2011, Argentina se ubicó en el puesto 137 -de 179 países muestreados- incluyendo su nombre en el grupo de naciones «bastante poco libres».
Periodista: ¿Por qué la Argentina se encuentra tan abajo en el ranking?
James M. Roberts: El Gobierno que estuvo durante los últimos siete años tuvo una filosofía que incluye una fuerte expansión del gasto en el presupuesto y estas son maniobras que llevan al país a obtener un mal puntaje. También leí varios informes acerca de la manipulación de las estadísticas oficiales de inflación. Son muchos los observadores internacionales que señalan que las cifras del INDEC no se ajustan a la realidad. Es algo que también amenaza la propiedad privada, porque va contra los tenedores de bonos que hoy están obteniendo menos, en aquéllos títulos que ajustan por inflación. Por eso nosotros vemos las estadísticas oficiales, pero también hacemos nuestra propia investigación y vemos lo que dicen otros actores.
P.: ¿Los bajos niveles de independencia mostrados por el Banco Central complican aún más el panorama?
J.M.R.: Es importante para todos los países contar con un Banco Central independiente, porque la inflación es uno de los impuestos más crueles. Nos preocupa cuando llegan análisis que indican que esa independencia en la Argentina es cuestionable.
P.: ¿Cómo influye el aislamiento argentino de los mercados y en particular su relación con el FMI?
J.M.R.: El FMI da el consejo que hay que dar, pero nadie quiere escuchar. Cuando Hugo Chávez llama a destruir el Fondo sólo está siguiendo su agenda política. Él ayuda a la Argentina a pagar su deuda para que no tenga que recibir órdenes del FMI, pero yo no veo los beneficios para la Argentina en esto. El Fondo no es perfecto, pero uno se pregunta qué alternativa diferente están ofreciendo los que lo critican. El ALBA son sólo viejas noticias, una pila de políticas socialistas que ya fracasaron. Las medidas del Consenso de Washington eran buenas, pero para la macroeconomía. De manera que se debía complementar con la parte micro, a través de una mayor pelea contra la corrupción, el fortalecimento el derecho de propiedad, entre otros factores.
P.: ¿Cuáles son las tareas pendientes que deberá encarar el Gobierno este año?
J.M.R.: El hecho de que él o la presidente de la Argentina tenga más poder no ayuda. Es necesario un Congreso más fuerte, independiente y transparente, para que no se centralice tanto el poder. Es vital otorgarle independencia real al Banco Central, algo que anteriormente ya tuvo.
P.: En Estados Unidos se vio un tímido repunte en la generación de empleo, ¿es una firme señal de que el país está saliendo de la crisis o no alcanza con esto?
J.M.R.: La situación del empleo en Estados Unidos no está mejorando realmente. Si bien hace poco se conoció un reporte más optimista al respecto, la gente cuestiona mucho su veracidad. Además hay muchos otros indicadores que demuestran que el crecimiento económico no está volviendo y que la creación de puestos de trabajo está estancada. Todavía persiste la pregunta de si habrá que continuar expandiendo el gasto o comenzar con los recortes. Esto va a tardar años en revertirse y muchos más si no se aplican las políticas adecuadas. Hay que tener en cuenta que Estados Unidos cayó bastante en nuestro ranking.
Entrevista de Ignacio Ros



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