El jamaiquino Trevor Alleyne, el delegado de Christine Lagarde para controlar que Argentina cumpla con el acuerdo firmado con el FMI, asumirá en noviembre su cargo en el país. Llegará a Buenos Aires y reabrirá además oficinas propias del Fondo luego de casi 12 años de no tener presencia física formal. Para esto hay dos inmobiliarias recorriendo oficinas en el centro porteño para que Alleyne y su gente puedan trabajar, descartándose de plano la posibilidad de instalarse en el Banco Central. Históricamente era en esa entidad donde los economistas del FMI atendían al público.
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