4 de octubre 2012 - 18:21

El gasto público crecerá el doble del Presupuesto

En la tradicional entrega de El Economista del Mes el análisis de la coyuntura y perspectivas estuvo a cargo de Eduardo Fracchia. El director del área Economía del IAE Business School considera que parecen alinearse los planetas para la economía argentina a pesar de un contexto internacional que continúa frágil y en un año de alta incertidumbre electoral. Proyecta una tasa de crecimiento hasta 2015 más cerca del 2% que del 4% oficial; y dice que de la macro virtuosa de Kirchner-Lavagna se ha pasado a reinventar un modo de hacer política económica agotado y muy diferente al de los países exitosos de la región.

Eduardo Fracchia, director del área Economía del IAE Business School.
Eduardo Fracchia, director del área Economía del IAE Business School.
1 ¿Cuál será la coyuntura internacional el próximo año?

La economía europea seguirá en la dirección de racionalizar su gasto, mientras las tensiones laborales perduran. Se evidencia, cada vez más, la falta de gobernanza y de unión fiscal. El euro debería devaluarse al menos un 30% con respecto al dólar y eso no se observa. El programa del BCE de compra de deuda de corto plazo va en la buena dirección. Estados Unidos, por otro lado, se encuentra en la antesala de las elecciones presidenciales, y se espera que el elegido sea nuevamente Obama, a pesar de una situación económica precaria con un 8% de desempleo, un crecimiento de menos del 2% anual y tendencias deflacionarias. El nuevo «QE3» impulsado por Bernanke es coherente.

En otra sintonía se encuentran los países asiáticos, liderados por China, que seguirá creciendo de modo firme, convirtiéndose en el pulmón de la expansión de la economía mundial. Los países emergentes, en definitiva, estarán creciendo cerca del 6% anual en 2013 y los centrales a menos del 2%.

2 ¿Cómo se presentará la actividad doméstica?

Según el Presupuesto el PBI crecerá al 4,4% anual. Bajo el supuesto de mayor crecimiento de Brasil, que estimamos en un 4,5%, una muy buena cosecha en volumen y un precio alto de la soja, estimamos un 3,5% para el año próximo que casi duplicaría el crecimiento de este año. El principal socio comercial de la Argentina, recuperará el sendero de expansión luego de un magro 1,6% que se espera para 2012. La decisión de la presidenta brasileña, DilRousseff, de bajar las tasas de interés a un dígito se ha convertido en una política relevante que influye también en el mayor ritmo de devaluación del real. La inversión extranjera directa en Brasil se estima en u$s 70.000 millones para el próximo año, casi diez veces la de Argentina. El impulso al crédito por parte del BNDES y el plan de inversión en infraestructura anunciado recientemente, son factores que también influirán en el crecimiento de Brasil.

Respecto a la cosecha se esperan 56 millones de toneladas de soja. Esto supone casi u$s 9.000 millones adicionales para la economía.

Por otra parte dado el afán lógico del Gobierno de posicionarse para el proyecto de reelección, se invertirá una gran cantidad de recursos para estimular el consumo, y en este sentido, se espera que 2013 sea un año de crecimiento importante del gasto público superior al 30% anual (el Presupuesto lo estima muy bajo pero esta cifra del 16% no es creíble). En particular el incremento de las jubilaciones y de los salarios reales del sector formal y la expansión de los planes sociales, contribuirán también a la expansión del consumo. La inversión, por su parte, se ha contraído en 2012. La estimación, que se realiza en el IAE a partir del índice de activos productivos elaborado desde el 2003 confirma esta caída. Se espera que la inversión crezca muy poco en 2013 ya que el ambiente de los negocios sigue incierto y esto se refleja en el elevado riesgo-país explicado por la discrecionalidad, la negación de la inflación verdadera y la inseguridad jurídica, entre otros factores.

3 ¿Cuál será la evolución del dólar oficial?

El tipo de cambio oficial seguirá contenido como ancla antiinflación en 2013. Será naturalmente un valor bajo que afectará la rentabilidad de los sectores desafiados por las importaciones y la de las actividades orientadas al sector externo. En términos del poder de compra el dólar se situará cerca de los niveles de 2001. La brecha entre el oficial y el «blue» seguirá creciendo. Este retraso cambiario no se verá tanto en la macro, dado que el precio de la soja influye de forma relevante en las exportaciones del complejo oleaginoso que colaborarán en conformar una balanza comercial del bloque agro, superavitaria en casi u$s 40.000 millones. A este resultado comercial positivo debe restársele u$s 25.000 millones correspondientes a la industria a causa del declive que presentará la misma por la falta de competitividad internacional, con excepción del sector de alimentos. Para complementar este cuadro advertimos un cambio radical en el bloque energético que pasó de ser superavitario a deficitario en u$s 3.000 millones en la estimación de 2013.

4 ¿Qué pasará con la inflación?

En cuanto al nivel de precios, la verdadera inflación de 2013 puede hasta triplicar el pronóstico oficial del 11% anual. Va en línea con las expectativas que registra la Universidad Di Tella. Las causas pueden encontrarse en primer lugar en la expansión monetaria de 2013 que afectará directamente al nivel de precios, la inercia de varios años al 25% anual de inflación, el peso del gasto público ubicado en el 47% del PBI cuando con Menem y Alfonsín fue del 30%, el déficit fiscal consolidado cercano en 2013 al 3,5% del PBI, la retracción de la oferta agregada por déficit de inversión y finalmente, la falta de moderación salarial en la futura discusión de paritarias con la nueva segmentación del poder sindical.

5 ¿Qué proyecta para el sector externo?

En cuanto a la balanza comercial de 2013 sería esperable que se ubique en un superávit de u$s 12.000 millones explicado por un ascenso moderado de las importaciones dada la elasticidad con el PBI y las restricciones, y por mayores exportaciones.

6 ¿Qué ocurrirá con la situación social?

El desempleo, por su parte, puede mantenerse al mismo nivel cercano al 8 por ciento, con una situación social verdaderamente compleja dada por la tasa de informalidad de la mano de obra a un nivel del 38% y por la pobreza que no bajará. Bien medida la pobreza se ubica cercana al 30% de los hogares y se encuentra estable desde el inicio del primer Gobierno de Cristina Fernández, fomentada básicamente por la inflación.

Esta cuestión es de las más importantes en el balance del decenio kirchnerista. A pesar del fuerte crecimiento no se pudo avanzar en forma integral en este frente, y encarar la deuda social quedará para la próxima gestión.

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