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El Gobierno alemán, al filo de la ruptura por la controversia migratoria
Su partido, la CSU bávara, podría dejar la coalición insastifecha por el acuerdo sobre refugiados alcanzado con la UE. El Ejecutivo lleva poco más de 100 días en funciones.
DUDAS. ¿Angela Merkel estará ahora dispuesta a gobernar en minoría o convocará a elecciones?, especuló ayer la prensa alemana.
En la cumbre, los 28 países de la UE convinieron que los refugiados rescatados del mar serán alojados en centros "controlados" en Europa. Además se estudiará la posibilidad de que también sean abiertos centros de este tipo en África.
Al margen de las deliberaciones, Merkel acordó con España y Grecia agilizar las devoluciones de peticionarios de asilo que hubiesen sido registrados en estos países y se aseguró el compromiso de otros 14 gobiernos para acelerar las repatriaciones. Poco después, la República Checa, Hungría y Polonia desmentían tales acuerdos.
La postura del titular de Interior, Construcción y Patria también se puede leer en clave electoral. La CSU lucha por mantener su mayoría absoluta en las elecciones regionales de octubre en Baviera, ante la creciente presión de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
En su congreso de este fin de semana, la AfD llamó a la CSU a derrocar a Merkel y avisó que la atacará en la campaña si sigue apoyando a la canciller.
Seehofer, en tanto, fue presionado por sus pares para dejar el cargo de primer ministro de su región en favor de Markus Söder.
El conflicto que divide las aguas conservadoras desde hace unas semanas podría desembocar en el fin de la coalición de conservadores y socialdemócratas al mando de Merkel.
La cúpula de la CDU cerró filas en torno a la mandataria. El comisario europeo y político democristiano Günther Oettinger afirmó que el resultado de la cumbre fue sólo posible porque Merkel goza de autoridad y renombre en toda Europa.
El Partido Socialdemócrata (SPD), socio menor de los conservadores de Merkel, llamó a la CSU a poner fin a la escalada que podría acabar con el Gobierno a sólo cien días de su asunción. Los socialdemócratas abogan por una política europea de migración y rechazan medidas unilaterales.
En los medios alemanes se especula sobre si, en caso de ruptura, la jefa de Gobierno continuaría al mando de un Ejecutivo en minoría, buscaría un nuevo aliado o allanaría el camino para la convocatoria de elecciones.
También se baraja la posibilidad de que la propia líder alemana presente una moción de confianza en el Parlamento en los próximos días para consechar respaldo político.
En la entrevista televisiva, Merkel no quiso descartarlo de forma explícita ni quiso tampoco contestar a la pregunta de si destituiría a su ministro.
| Agencias DPA, ANSA y AFP |


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