25 de febrero 2009 - 00:00

El Gobierno bajó las retenciones (pero no a la soja). Y sigue la puja

Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria, al ingresar a la reunión con el Gobierno, tras siete meses.
Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria, al ingresar a la reunión con el Gobierno, tras siete meses.
Más de tres horas duró ayer el tan esperado encuentro entre el campo y el Gobierno en el Ministerio de Producción, después de siete meses sin contacto oficial. Sin embargo, a pesar de todos los anuncios del Gobierno para la Mesa de Enlace, «quedaron muchos temas por hablar». En definitiva, la reunión no los dejó conformes. El próxima encuentro será entre el martes y el miércoles próximos, cuando los ruralistas esperan poder plantear el tema de las retenciones a la soja. Nuevamente, no estará Cristina de Kirchner.
Si bien el Gobierno dio a conocer una baja total en las retenciones a las exportaciones de los lácteos (la leche en polvo pagaba 5%), un subsidio de $ 200 para la cría de terneros overos, la reducción de 50% a las retenciones a las exportaciones de las economías regionales y que los productores de trigo comiencen a cobrar el precio pleno por el cereal ($ 420 la tonelada), el campo asegura que aún «quedan temas por resolver», como las retenciones a la soja, la carne, el poder de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) y su influencia en las ventas externas de productos agropecuarios y la intromisión de la Secretaría de Comercio en el mercado local.
Evaluación
«De 1 a 10 estamos en 4», fue la primera frase del titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, al retirarse del Ministerio y evaluar el encuentro. Agregó que «la reunión no fue mala, pero no podemos decir que fue positiva. Si bien el contexto de diálogo mejoró porque no está Moreno, el Gobierno está lejos de colmar las expectativas del campo; no estamos conformes. Cuando Giorgi comenzó a hablar del tema carnes tuvo que irse porque ya no tenía tiempo».
Además, el dirigente afirmó que «no hubo halcones ni palomas» en una clara alusión al resto de las reuniones en las que ha participado el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con aprietes e insultos a los dirigentes.
Por su parte, el titular de La Rural, Hugo Biolcati, aseguró: «No puedo decir que estoy conforme, porque ninguna medida colma las necesidades del sector. De soja y de maíz no pudimos hablar por cuestiones de tiempo, supongo que esos temas se tratarán el próximo martes».
En la reunión tampoco se habló de las negociaciones secretas que desde enero el dirigente mantuvo con el Ministro de Planificación, Julio De Vido, ni la toma de la sucursal Hasenkamp del Nuevo Banco de Entre Ríos, por parte de productores liderados por el titular de la Federación Agraria local, Alfredo de Angeli, según informaron los productores.
Sin embargo, desde el Gobierno aseguran que el tema de De Angeli fue uno de los puntos del diálogo. Desde el Ministerio del Interior aseguraban que Florencio Randazzo había pedido a las entidades que no haya más violencia, sin respuesta desde los productores.
El funcionario dijo también en el encuentro, a modo de advertencia, que «una cosa es hablar como dirigentes agrarios y otra como dirigentes políticos». Buzzi contestó: «Yo no voy a ser candidato a nada». Hubo silencio en el resto.
Entre los puntos en cuestión, Garetto señaló «la problemática de las restricciones que rigen para la exportación de carnes, la generación de una política comercial que refleje los precios internacionales y la articulación de ello con el mercado interno».
Por su parte, Alfredo de Angeli expresó ayer un moderado optimismo sobre la reunión del Gobierno con la Mesa de Enlace y consideró que «al menos está la posibilidad de resolver los problemas». Sin embargo, advirtió que de retenciones «vamos a tener que hablar, a lo mejor no en esta instancia, pero se tendrá que hablar porque ése es el empobrecimiento de los pueblos del interior.
Antes de la reunión, Cristina Fernández de Kirchner apuntó contra el campo desde Olivos al afirmar: «No hay un solo sector de la actividad económica que hoy pueda decir: 'No comercializo mis productos', salvo los que han tenido una gran rentabilidad. Quiero llamar a recapacitar a algunos sectores de la economía que hoy pueden darse el lujo que no pueden darse otros, y que es no comercializar sus productos».

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