El Gobierno negocia con Brasil nuevas trabas a importaciones

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Se reúnen hoy los ministros de industria; habrá explicaciones luego para China y México

La Argentina comenzará hoy a explicar a algunos de sus principales socios comerciales (no a todos), el alcance de las trabas a las importaciones en unos 200 nuevos productos que anunció el Gobierno el martes. Los únicos tres países en agenda para comentar la decisión en lo inmediato, son Brasil, México y China; mientras que en el caso de la Unión Europea (UE) se hará una selección y por ahora no está en la agenda hacer comentarios a los Estados Unidos, el tercer socio comercial del país.

Esta tarde, en Buenos Aires, la ministra de Industria, Débora Giorgi, se encontrará con su colega brasileño Fernando Pimentel. En teoría se trata de un encuentro ya programado dentro del cronograma de cumbres ministeriales que deben realizar los funcionarios de ambos Estados por los pactos de integración estratégica ya firmados. Los argumentos que se utilizarán en este caso, serán que este tipo de mecanismos fueron en su momento negociados durante las gestiones de Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula da SIlva. De hecho, se recordaba ayer en el Gobierno argentino, que las prohibiciones fueron ideadas en 2005, cuando Roberto Lavagna era ministro de Economía y Miguel Peirano secretario de Industria. Se dirá además que no hay en el nuevo listado de productos a trabar, muchos bienes que afecten seriamente el intercambio comercial entre los dos países, pero que si los hay la situación serviría para cumplir las promesas de Dilma Rousobre buscar en el mediano plazo un equilibrio en la balanza comercial bilateral deficitaria para la Argentina.

En la reunión de hoy y mañana entre Giorgi y Pimentel, que se enmarca dentro del Comité de Monitoreo conjunto, la Argentina mencionará también que para agilizar los trámites se aplicará un nuevo sistema informático SISCO, similar al brasileño, para que los importadores tengan autorización o rechazo para ingresar la mercadería de manera inmediata.

Con China

Una vez conversado el problema con Brasil, será el turno de China. Para esto, desde el Gobierno se están tendiendo contactos con el Ministerio de Comercio Exterior del país asiático para que envíen a un funcionario o bien que viaje un hombre argentino para que explique la medida directamente.

Cuando Cristina de Kirchner viaje a México a mediados de abril será el turno del Gobierno de Felipe Calderón. La esperanza local es que los mexicanos solo hagan consultas sobre la situación de la industria automotriz, dado que la Argentina mantiene un acuerdo de integración sectorial con ese mercado.

Según el argumento oficial, ningún vehículo producido en México y que es comercializado en el país, ingresa en las restricciones por no ser de «alta gama». Al menos por ahora.

Según fuentes oficiales, el nuevo régimen estará en funcionamiento en 10 días, con lo que empezaría a regir desde marzo. Esto incluye el régimen SISCO de consulta on line, con lo que se promete que no habría trabas burocráticas. En teoría, los funcionarios que aplicarán estas autorizaciones automáticas o rechazarán la posibilidad de ingresar un bien importado, dependerán telefónicamente del secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, principal defensor ideológico dentro del Gobierno de la medida. Esto incluye, caso por caso, la situación de los automóviles de alta gama.

Ayer, esta ampliación del régimen de Licencias No Automáticas (LNA) en 200 productos (serán 600 en total), continuó generando polémicas.

Desde el Gobierno y sectores industriales locales, solo hubo ponderaciones. Los importadores, por el contrario, embistieron contra el nuevo esquema.

El titular de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), Osvaldo Rial, opinó que la resolución «evitará que se ponga en riesgo el actual proceso de reactivación de la industria nacional» ya que «teniendo en cuenta que tras la crisis en Europa y en Estados Unidos, se acrecentó la presión de las importaciones provenientes de esas regiones, la intervención del Estado es lo correcto para preservar la producción y el empleo argentino».

En la misma línea se pronunció la Asociación de Industrias Metalúrgicas de la República Argentina (ADIMRA), y que representa a varias pymes esctoriales, «existe en la actualiad una creciente presión de las importaciones en sectores claves para el desarrollo de la industria local que pone en riesgo el proceso de recuperación de la producción, la inversión ypleo metalúrgico». Para Juan Lascurain, miembro del Comité Ejecutivo de la UIA, para quien «este tipo de instrumentos constituye una pieza relevante de la política económica».

Sin embargo, el presidente de la Cámara de Importadores (CIRA), Diego Pérez Santiesteban, puso en duda que el Gobierno intente proteger la industria nacional con la expansión de Licencias No Automáticas, dado que no hay «amenazas ni aluviones de importación», y consideró que en todo caso existe otra «razón de fondo que no se dice».

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