"El Gobierno no tendrá metas de inflación con métodos ortodoxos"

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Lo dice el Secretario de Comercio Augusto Costa. Defendió sistema para importar pero admite que hay 300 reclamos

Desde que Augusto Costa asumió al frente de la Secretaría de Comercio se abocó a ordenar, sistematizar los innumerables pedidos de importación (llegaron a 20.000 por día). Estableció un sistema informático para canalizar las demandas y los reclamos. Cortó con el trato personal de su antecesor, Guillermo Moreno quien se caracterizó por no dejar indicaciones por escrito. En simultáneo, se abocó a discutir con empresas y cadenas comercializadoras el diseño de los productos para Precios Cuidados, entre otros temas de su administración. A cuatro meses de gestión, hoy se lo ve más relajado y confiado en haber "capeado el temporal".

El sistema de solicitudes de importación vía internet está funcionando y de 2.000 mails de reclamos hoy las demandas de las empresas bajaron a 300. En tanto, el programa de Precios Cuidados se va perfeccionando y los actores del sector privado, luego de la primera negociación por aumentos, se sienten más confiados que no es una política a "dedo". A continuación, las principales definiciones del reportaje concedido a Ámbito Financiero.

Periodista: Cuando asumió al frente de la Secretaria se encontró con miles de pedidos de Declaración Jurada Anticipada de Importación (DJAI) por día. ¿Esto era así y hoy a cuánto ascienden los pedidos diarios?

Augusto Costa: Cuando asumimos en la Secretaría hubo un aluvión de DJAI, casi 20 mil presentaciones por día. Fue muy complicado gestionar, pues a esto se sumó formar equipos, ver todos los temas pendientes de la Secretaría y se nos fueron acumulando las DJAI.

Nuestra primera acción fue eliminar el contacto telefónico y por mail ante las situaciones de reclamos, porque eran inmanejables. Rápidamente diseñamos un formulario web donde las empresas podían reclamar y de esa manera, redujimos de 2.000 mails por día de reclamos que llegaban a unos 800 formularios. También exigimos que la empresa ingrese con su CUIT y clave fiscal para validar que era un representante de la empresa y no un gestor.

Mientras analizábamos los pedidos, convocamos a las cámaras sectoriales para trasmitirles que les digan a sus asociados que si seguían presentando DJAI duplicadas iba a ser peor, porque entorpecía el sistema sin que hubiera más chances de que les salgan, porque nosotros estábamos analizando caso por caso.

Les trasmitimos que las emergencias iban a ser atendidas con prioridad y para ello incorporamos al formulario una solapa para las cámaras, organismos públicos, y sindicatos. El objetivo era para que si algunos de ellos detectaban que faltaba algún insumo que ponía en riesgo la producción o el abastecimiento, que nos avisen para así tratar el caso con prioridad.

Entre la informatización y el mensaje que trasmitimos logramos evitar situaciones que afectaran procesos productivos y se llegó a que hoy tengamos unos 300 reclamos de las empresas de 2000 mails que teníamos antes, y de DJAI hoy estamos en 8.000 a 9.000 por día, cifra que es más razonable y manejable.

P. ¿Considera que esta cifra de DJAI se puede reducir aún más?

A.C.: Todavía creemos que hay una duplicación, que debería bajar a unas 6.000 - una cifra razonable - y estimo que pronto llegaremos a ese nivel. Es que algunos todavía descreen que si no presentan varias, el pedido no les saldrá. Pero cada vez más están recibiendo señales de que el sistema es ágil y razonable.

P. En medios de la importación se señala que las mayores quejas por las demoras son expresadas en su mayoría por pymes. ¿Esto es así?

A.C.: La situación es totalmente a la inversa. Hoy por hoy, el mecanismo realmente mostró ser mucho más ágil para las PYMES respecto al promedio de autorizaciones. Si una PYME solicita una DJAI y, en base a su conducta importadora previa, su solicitud es razonable, se autoriza. Consideramos que, por el monto global que significa el universo de las empresas pequeñas, hay que darles un tratamiento ágil y especial. El promedio de aprobaciones es superior en las PYMES respecto de las grandes empresas.

P.: ¿Qué ocurre con las empresas medianas y grandes?

A.C.: Con las medianas y sobre todo con las grandes, la metodología que estamos aplicando no es un capricho ni una actitud arbitraria, sino que tiene que ver con la administración del comercio. Mediante las DJAI, lo que buscamos es darle consistencia al comercio exterior con la política económica - en el sentido del balance de divisas y balanza comercial -, con generar los incentivos para que se invierta en el país, para que se sustituyan importaciones, se genere empleo, producción, precios y abastecimiento. Son múltiples objetivos que me llevan a tener un balance, a decidir, por ejemplo, esto lo apruebo porque es el equilibrio que buscamos.

P.: ¿Y cómo lo resuelve?

A.C.: Como el grueso de las importaciones están en las medianas y grandes empresas, con ellas tenemos políticas sectoriales orientadas a definir pautas y evaluar qué ocurre, la dinámica de cada uno de los sectores para ver la proyección esperada de necesidades de importación, porque no hay que ser un genio para saber que si un sector crece, va a importar tres veces lo que creció en promedio.

Nos empezamos a juntar sector por sector con las cámaras, y empresa por empresa con directivos para que nos presenten sus planes de producción, de inversión, de requerimiento de divisas, de importaciones y exportaciones.

Con todos esos datos lo que hacemos es acordar, acordar (repite y enfatiza) una pauta con los importadores y con dicha pauta la empresa puede tener una determinada previsibilidad para tomar sus decisiones.

Quizás querrían más, quizás no les gusta esto, pero la empresa busca previsibilidad y yo se la doy. Si está dentro de esos parámetros, no va a tener problemas con las DJAI. Lo que requiere el sistema de administración de comercio es previsibilidad, tanto para la empresa como para los objetivos de política económica.

Nosotros tenemos que tener previsibilidad respecto a todas las empresas demandantes de divisas, cuánto van a exportar para tener un flujo de entrada y salida, cuánto empleo van a generar, etcétera.

P: ¿Cómo se la piden?

A.C.: Presentando una planilla Excel con todas sus proyecciones. De esta manera, sumo todas las proyecciones de las empresas y tengo una perspectiva del año. A las empresas les contesto que, en función de sus expectativas, la Secretaría les pueda dar la previsibilidad que, si esta dentro de esa pauta, no va a tener ningún problema para importar.

El vínculo que establecemos con las empresas es una relación profesionalizada, porque contamos con un equipo de analistas sectoriales y por empresas que permite ir analizando la dinámica de los sectores y las empresas. Y establecemos pautas que, en la medida de que se van cumpliendo, garantizan previsibilidad. Acá no hay arbitrariedades.

Claro, hay situaciones que se nos pueden escapar y es ahí que la empresa puede recurrir al formulario de reclamo y, si no obtiene respuesta, insistir a través de las cámaras sectoriales y/u organismos públicos.

P.: ¿Qué hacen con estos reclamos?

A.C.: Los leemos primero y analizamos el caso para no correr el riesgo de estar generando una situación no deseada en materia productiva. En promedio hay unos 300 reclamos y vamos resolviendo la situación de los pedidos que corresponden.

P.: ¿Se está pensando en algún nuevo sistema para la administración de las importaciones?

A.C.: No, de ninguna manera. Los criterios para administrar el comercio son los que le expliqué antes.

Lo que sí hubo fue una situación especial, en el mes de enero, en un contexto que buscaba brindar certeza y previsibilidad respecto al tipo de cambio, de las reservas. En ese momento hubo campañas, se generó una incertidumbre innecesaria y que no tiene nada que ver con las condiciones estructurales de la economía argentina.

El gobierno apostó al dialogo y convocó a los 50 ó 60 principales importadores para que, dentro de las posibilidades de cada uno, pospongan la salida efectiva de divisas, sea postergando sus importaciones o posponiendo los plazos de financiamiento, porque esto iba a contribuir a las necesidades coyunturales de la política económica. Se les explicó que reducir la presión sobre el mercado de cambio en el primer trimestre del año, iba a contribuir al proceso que necesitaba la economía en ese momento.

Ese fue el pedido de compromiso a las empresas. Sin embargo, esto fue traducido como un nuevo sistema de importaciones que alarmó a muchos importadores pymes que no tienen posibilidades de financiarse en el exterior o posponer importaciones, y cuando se conoció esto, reventaron los teléfonos de la Secretaria de Comercio y se generó una sensación de pánico y caos gratuito.

P. ¿Cuál fue la respuesta de las empresas?

A.C.: Muchas empresas pudieron estirar los plazos de pagos, en la medida que lograron financiarse con los proveedores, y otras acordaron reducir compras al exterior en el primer trimestre. Nos encontramos en una situación donde algunas siguen colaborando y otras ya están en parámetros normales.

P. ¿Es cierto que a las empresas se les está pidiendo que para importar deben conseguir los dólares del exterior para lograr la autorización?

A.C.: No. Le repito, podemos pedir - si esta dentro de las posibilidades de las empresas - que extiendan los plazos de financiamiento.

P.: ¿Pero es obligatorio?

A.C.: No. De hecho, las empresas que podían contribuir en este sentido podían tener una consideración en alguna solicitud de importación.

P. En función de la menor actividad, ¿disminuyeron los pedidos de importación?

A.C. Nosotros esperamos para este año un crecimiento similar al del año pasado. Somos bastantes optimistas respecto a las condiciones de la economía para el segundo semestre. En materia de demanda de importaciones, hoy obviamente, hay una reducción, los autos cayeron, los electrónicos. En algunos casos hubo caídas por menor producción, y en otros porque hubo una maduración de la política de sustitución de importaciones. Esperamos un volumen de importaciones similar al año pasado, 74 mil millones de dólares.

P.: ¿Y la balanza comercial?

A.C.: La balanza comercial dependerá de cómo respondan las exportaciones. Tenemos buenos precios, una buena cosecha y una mejor relación cambiaria que debería generar un repunte de algunas exportaciones que venían disminuyendo.

También tenemos un mundo con un Brasil que está creciendo menos que el año pasado, con Europa creciendo poco y encima Argentina perdió la preferencia arancelaría de gran parte de los productos que exportaba a Europa. Por otro lado, hoy tenemos cerrado el mercado de las exportaciones de biodiesel a Europa.

Las exportaciones deberían repuntar porque también estamos con un programa muy agresivo de diversificación de exportaciones hacia mercados no tradicionales.

El saldo de comercial depende de muchos factores. Por esto no aventuro una cifra de la balanza comercial para el año.

P: Hablando del proceso de sustitución de importaciones, ¿cómo evalúa el desempeño de Tierra del Fuego?

A.C.: Estamos trabajando con AFARTE (Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica) para lograr mayor integración nacional de los bienes que se fabrican en la isla. Sabemos que en algún tipo de productos es más fácil que en otros, por ejemplo, en aires acondicionados es más fácil que en celulares.



Precios Cuidados

P.: ¿Por qué razón ahora la Secretaría se maneja mayoritariamente con las Cámaras sectoriales?

A.C.: Esto es absolutamente falso. La gestión de la Secretaría involucra una relación directa y permanente con empresas y cámaras. Por ejemplo, en las negociaciones relativas a Precios Cuidados tuve reuniones personales con cada uno de los representantes de las grandes empresas. Si es cierto que ahora el vínculo es más profesionalizado. Las empresas ahora deben presentar toda la información.

P.: ¿Cuántas, citaciones, sanciones y reclamos han enviado a las empresas?

A.C: La Secretaria solicita información en el marco de sus competencias a múltiples sectores y empresas para tener información de precios y abastecimiento. ¿Que cuestionan las empresas? Las resolución 29 que solicita que presenten su lista de precios una vez por mes. Este pedido sólo se le hizo a las empresas grandes, no a las PYMES.

En algunos casos, necesitamos conocer las bonificaciones que aplican y las empresas argumentan que esto es un striptease comercial y que es confidencial. Mi respuesta es que este argumento es similar a que le respondan a la AFIP: no puedo presentar mi declaración de impuestos porque la pueden difundir. Cuando se me presenta información queda bajo la órbita de Comercio.

P.: ¿Por este tema han tenido apelaciones legales?

A.C.: No, ninguna. Sí tuvimos apelaciones por las sanciones impuestas en el marco de precios cuidados. Tenemos labradas 600 actas.

P.: En esta etapa donde hubo autorizaciones de subas de precios en promedio del 3% ¿qué costos fueron los que más subieron?

A.C.: Hubo subas de costos estacionales, como se vio en el tema de lácteos, y limpieza que tiene mucho insumo importado. En el caso de yerba, tenemos que la de un kilo aumentó un 11% y la de medio kilo un 2%. Pero, incorporamos más yerbas, por ejemplo, la Tranquera de kilo que costaba 38-40 pesos, ahora en Precios Cuidados se consigue a 30 pesos, es decir una baja de 25% y ahora tenemos más de 4 marcas.

P.: ¿Queda para analizar en la próxima revisión el impacto de la quita de subsidios a comercios y el aumento salarial?

A.C.: Si, correcto. En junio nos sentaremos a ver cuánto impactan en el precio final los aumentos salariales y la quita de subsidios a los comercios.

P.: ¿Qué está pasando con los precios de los medicamentos?

A.C.: Los productos bajo receta pueden aumentar un 4% sobre los precios de diciembre, pero así como hubo medicamentos que pudieron subir un 15% otros bajaron un 10%. En general, cumplieron. Estamos discutiendo las pautas de ahora en más.

P.: Algunos sostienen que la única herramienta que tiene el gobierno para controlar la inflación es Precios Cuidados. ¿Cuál es su opinión?

A.C.: La inflación es un fenómeno complejo y multicausal. La política macroeconómica del gobierno (fiscal, monetaria, cambiaria, de ingresos, precios y comercio) son diferentes instrumentos que permiten llevar adelante, en última instancia, determinados objetivos en materia de inflación.

Tengamos en cuenta que Argentina no tiene metas de inflación como otros países, sino metas de crecimiento y empleo. No va a tener este gobierno metas de inflación con los métodos ortodoxos tradicionales. Lo que se busca es consistencia.

Cuando lanzamos Precios Cuidados nuestro objetivo era dar precios de referencia. Hoy nuestra política macro vigente da previsibilidad que en conjunto con instrumentos de incentivo para la inversión, con el actual ordenamiento de las variables económicas, provocarán una desaceleración de precios.

Veo buenas perspectivas para el próximo semestre. Nosotros creemos que las variables se están ordenando como para que la economía pueda crecer razonablemente bien este año y dentro de una pauta de precios consistente con ese objetivo. Y todas las políticas van en esa dirección.   



Acuerdo Mercosur - Unión Europea y disputas con la OMC

P: ¿Cómo se está preparando la Secretaria para la implementación del acuerdo Unión Europea - Mercosur?

A.C.: Recordemos que las negociaciones comenzaron en el año 99; luego hubo un intento en el 2004 que fracasó por una actitud poco flexible de la Unión Europea. En 2010 se relanzó la negociación y en el Mercosur hubo un conceso inicial con la lógica para alcanzar un acuerdo y que la UE brinde al bloque un trato especial y diferencial.

El Mercosur consolidó una oferta para presentar ante UE, que debía llevarse a cabo a fin de diciembre y fue pospuesta unilateralmente por la UE para mayo. La idea que se tiene es poder sentarnos hacia fines de mayo o principios de junio, para discutir nuestra propuesta.

P. ¿Cuáles son los puntos principales de la propuesta?

A.C.: Supone un nivel de apertura o liberalización que alcanza al 87% del comercio entre los bloques que está en línea con lo que es habitual en este tipo de negociaciones. Por lo cual, creemos que se logró una oferta que debería ser razonable a los fines de las expectativas de la Unión Europea.

P.: ¿Cree que finalmente se logrará el acuerdo?

A.C.: De acuerdo a mi percepción personal, hasta ahora no he visto una señal clara de la Unión Europea de brindarle al Mercosur todas estas garantías. Pero lo sabremos cuando nos sentemos a negociar.

P.: ¿Cómo está la situación de las demandas de la OMC?, ¿se va a continuar con las DJAI en caso de un fallo adverso?

A.C.: Estados Unidos, Japón y la Unión Europea - países que tienen una actitud proteccionista innegable - son los que llevaron el tema ante la OMC. Acá aparece la primera hipocresía, que ellos lleven estos paneles.

Hemos cumplido con los pasos formales. En un mes estará el primer informe. Para nosotros las DJAIs son un instrumento de gestión de riesgo aduanero y esto está contemplado dentro de lo que son las recomendaciones de la Organización Mundial de la Aduanas, que considera que los países tengan sistemas de presentación adelantada de información. Por supuesto que el sistema es perfectible y, si el informe del Panel hace recomendaciones razonables, se verá.

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