13 de junio 2023 - 00:00

El golf firma su tratado de paz, pero siguen los interrogantes sobre este nuevo imperio

El acuerdo entre LIV Golf, PGA Tour y DP World Tour para crear un nuevo circuito mundial de golf terminó con meses de conflictos y juicios para adueñarse del reinado de este deporte. Sin embargo, con este tratado de paz no despejó las incógnitas sobre el futuro del golf. Por lo contrario, las multiplicó.

Cuando el martes pasado las tres partes anunciaron la creación de un circuito único, combinando todos los negocios y derechos comerciales en una nueva entidad de propiedad colectiva, el sector del golf tembló. Esta unión, tan inesperada como enigmática, aspira a construir un torneo con una mayor cifra de negocio, más derechos audiovisuales y acuerdos de patrocinio.

Sin lugar a dudas que la fuerza de este nuevo torneo radicará en su alcance internacional. El DP World Tour, con fuerte en Europa; el PGA Tour, con especial presencia en América; y el LIV Golf, con acuerdos en Asia y Oriente Próximo, generarán una competición con alcance en medio mundo.

En el universo del golf se estaba esperando que esto sucediera, pero aún está todo sobre el aire. Nadie sabe cuándo empezará, bajo qué formato o con qué nombre, ni siquiera qué pasará con los acuerdos que ya habían firmado los tres torneos.

No obstante, los grandes beneficiados serán los jugadores, que aspirarán a mejores contratos, premios y condiciones. Sin embargo, no se sabe aún si los circuitos históricos perderán personalidad o cómo se adaptarán los diferentes formatos deportivos de los torneos a una sola competición.

El PGA Tour y el DP World presentan divergencias con el circuito saudí. LIV Golf admite a los deportistas en el circuito a través de invitaciones, mientras que los dos circuitos clásicos funcionan a través de métodos meritocráticos, en los cuales se escala y accede a nuevas pruebas a través del desempeño deportivo.

El PGA afirma que mantendrá el control operativo del torneo y del consejo de la organización sin nombre, mientras que el fondo saudí será el inversor de referencia, con una participación de hasta el 49% y una inversión de 3.000 millones de dólares, según detalla The Economist.

Por lo pronto esta unión pondrá fin a los litigios entre las partes. En 2022, PGA Tour alegó ante las autoridades que el circuito saudí interfirió en su contrato con ciertos jugadores y amenazó con sanciones a los golfistas que participasen en el circuito LIV Golf. LIV Golf había recrudecido la guerra por el imperio del golf el año pasado, asegurando que el PGA Tour “había monopolizado el golf hasta llevarlo casi a la desaparición, al no innovar ni ampliar el atractivo del deporte y llevarlo al siglo XXI”.

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