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El impuesto se congeló también en el Congreso
Héctor Recalde
La sesión de ayer, entonces, le hubiera servido a la oposición para protestar formalmente y ante la televisión por la negativa del Gobierno a bajar la presión de Ganancias sobre los sueldos, una decisión que fue ratificada con el discurso de Cristina de Kirchner el martes al mediodía en el que le dio un hachazo a la posibilidad de modificar Ganancias sobre salarios. Ahora, tras ese mensaje presidencial y un nuevo fracaso opositor (el año pasado hubo uno similar) queda enterrada la esperada rebaja en Ganancias.
Pero no pudo ser: ningún bloque logró llevar al recinto a la totalidad de sus diputados y el saldo quedó en 67 diputados presentes, poco para demostrar alguna decisión política en el tema y muy lejos de los 129 necesarios para debatir algunos de los proyectos de reducción de la presión de Ganancias.
Se quedaron, entonces, con el discurso que mas tarde pronunció Hugo Moyano en la Plaza de Mayo y sin siquiera contar con la participación de los diputados sindicales.
El moyanismo así giró dejando plantada a la oposición, aunque la movida no fue una novedad. El martes Héctor Recalde mostró alineamiento con la Casa Rosada cuando se sentó en primera fila en ese acto de anuncios de la Presidente pero que en realidad estuvo montado para dar la advertencia presidencial final al camionero 24 horas antes de la marcha. El abogado de Moyano cumplió sentándose entre Guillermo Moreno y su hijo Mariano Recalde, tan cerca del atril de Cristina de Kirchner como para que esta le dedicara decenas de miradas durante los setenta minutos que se tomó para hablar.
El dato es clave para armar hoy el universo moyanista y una alerta para seguir de cerca los movimientos del jefe de la CGT en los próximos días.
No sólo Recalde (que por otro lado tiene también proyecto propio de baja en Ganancias) dejó plantada ayer a la oposición: tampoco fueron de la partida Omar Plaini y Facundo Moyano.
De todas formas hubo en esa sesión frustrada de ayer algunas definiciones y reclamos que llegaron a ser escuchados por los pocos presentes. Por ejemplo el de Federico Pinedo: «El Gobierno en los últimos años parece que decidió financiarse con los trabajadores, a través de la inflación y con el Impuesto a las Ganancias».
El radical Manuel Garrido también protestó con amargura: «No dar quórum teniendo mayoría es negarse a debatir y a dar razones de decisiones que pueden tomar pero no defender».
Así, a las 10.30 bajaron al recinto algunos integrantes del PRO, la UCR y el Frente Peronista que arrimaron diputados junto a Coalición Cívica-ARI, el Frente Amplio Progresista y los monobloques de Carlos Favario, Ramona Pucheta, Patricia Bullrich y Liliana Fadul. A las 11, sin esperanza de quórum, la vicepresidenta primera de la Cámara, Norma de Matarazzo, del Frente Cívico de Santiago, levantó la sesión tras la media hora de espera reglamentaria.


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