27 de noviembre 2008 - 00:00

El jubileo y blanqueo: los detalles del día después

Se dieron a conocer ayer los proyectos de ley que enviará el gobierno al Congreso con su plan contra la recesión. Surgieron varios agregados a la idea original y limitaciones para todoslos participantes. En lo impositivo, se trata de la moratoria más amplia jamás lanzada. Sobre el blanqueo se promete respetar todas las disposiciones sobre lavado. Aquí, el detalle.

• El que ingresa no despide

Las empresas que acepten adherirse a los planes de regularización de trabajadores o las que quieran pagar menos contribuciones (50% el primer año y 75% el segundo) tendrán que comprometerse a no despedir personal durante ese período. Esto será fiscalizado por el Ministerio de Trabajo. También deben respetar esa premisa incluida a último momento las empresas que blanqueen capitales. No debería ser una traba.

• Lo recaudado se comparte

La recaudación del blanqueo de capitales se coparticipará con las provincias. Para el gobierno, es una forma de garantizar el apoyo legislativo al proyecto de ley, además de aceitar la aprobación de la prórroga del impuesto al cheque que ayer aprobó Diputados y ahora tiene que tratar el Senado. Ya provincias se encuentran jaqueadas por la delicada situación fiscal, que se acentúa con el corte total del crédito. Hasta se teme que resurja de cuasi monedas en 2009. Si tiene éxito el blanqueo, habrá algo de alivio.

El jefe de Gabinete, Sergio Massa, fue el encargado de ampliar el plan anticrisis anunciado por la presidente Cristina de Kirchner. En un tardío reconocimiento de que la Argentina no evitará que la economía se vea afectada por la recesión mundial, el gobierno, con diversas herramientas, apuesta a sostener el crecimiento y la inversión. El convencimiento de que la aplicación de las medidas será efectiva llevó a Massa a afirmar que «el año que viene la Argentina crecerá al 4%», ante la mirada aprobatoria del ministro de Economía, Carlos Fernández. El plan anticrisis tiene como objetivo fundamental «mantener el círculo virtuoso», que a juicio del kirchnerismo se basa en «mantener el nivel de actividad y el nivel de empleo», como explicó Massa.

Con el entusiasmo que caracteriza al jefe de los Ministros y acompañado por el secretario legal y técnico, Carlos Zannini; el ministro de Trabajo, Carlos Tomada; y el titular de la AFIP, Claudio Moroni, intentó aventar las dudas que quedaron el martes luego del anuncio.

La repatriación de capitales fue motivo de duras críticas de la oposición, que planteó sospechas respecto de que con el blanqueo se podría permitir el ingreso de dineros provenientes del narcotráfico. Al respecto, Massa explicó que el ingreso de los capitales deberá concretarse a través del sistema financiero que adhiera al programa, es decir, bancos con balances consolidados en la Argentina. Recordó que las entidades están obligadas por normas específicas a «conocer a sus clientes» y, por consiguiente, son responsables ante el Banco Central y la Justicia. Explicó que la operatoria del blanqueo será regulada por el BCRA, «que cumple con las disposiciones a nivel internacionalde control de lavado de dinero y de control de financiamiento ilegal de terrorismo». En este sentido, para el gobierno «la ley y la reglamentación prevén más que claramente los controles previstos para este tipo de situaciones», dijo.

  • Objetivo

  • En este sentido, una de las precisiones que se conocieron ayer fue que el blanqueo de capitales, que no está sujeto a ningún tipo de reclamo judicial, abarca a los activos en el exterior. Asimismo, busca «aprovechar lo que muchos argentinos tienen en el colchón, en la caja de seguridad, o en un banco en el exterior para tratar de mantener y aumentar los niveles de inversión en la Argentina», afirmó Massa.

    El funcionario utilizó la crisis internacional y la fortaleza de la economía argentina para afirmar que el país tiene «un sistema financiero tal vez de los más sólidos de la región y una economía que mantiene su tasa de crecimiento a pesar de la realidad de otros países de la región». Dijo entonces que «la desconfianza que ha generado la crisis de las subprimes ha hecho que para muchos inversores sea más seguro construir departamentos, o transformarlo en inversión real y tangible en la Argentina que tenerlo en un banco que a lo mejor mañana no sabe si existe en el exterior».

    En cuanto a las medidas tanto para blanquear empleo no registrado como el incentivo para incorporar nuevo personal, el gobierno basa el optimismo sobre sus resultados en que el Estado coopera con la baja de los aportes patronales hasta dos años, en tanto el compromiso que debe asumir el empleador «es mantener el puesto de trabajo».

    Las medidas tanto de condonación de aportes patronales hasta 10 trabajadores como la posibilidad para el empleado de tener hasta 5 años de reconocimiento del derecho jubilatorio son la apuesta oficial para lograr que el final de la crisis encuentre al país «en un nivel de formalización de la economía, muy importante para continuar con el proceso de crecimiento». La nueva moratoria abarca todo tipo de deudas hasta el 31 de diciembre de 2007.

    Ayer por la mañana en la Casa Rosada se vivía un clima de euforia. A juicio del entorno más íntimo de la Presidente, con este paquete de medidas más el «megaplán de obras públicas», la Argentina seguirá siendo un modelo económico a seguir por los países desarrollados que aún no saben cómo enfrentar la crisis.

    Sin embargo, entre los empresarios comentaban que el plan no contempla la situación de aquellas empresas que están al día con sus obligaciones y por la caída de la actividad tienen dificultades para retener a su personal.

    Dejá tu comentario