Todos mojados, con aire de resignación de programa dominical inconcluso, la pregunta del millón en la Bombonera luego de los ocho únicos minutos del clásico era unánime: ¿cuando se juega? Si bien la intención era jugarlo lo más rápido posible, esta semana tiene, para todos los argentinos, una fecha destacada en rojo. El miércoles 24 de marzo, la Policía estará abocada al acto que se realizará en conmemoración del Día de la Memoria, a 34 años del Golpe de Estado de la Junta Militar. «No es la mejor fecha, es una jornada de reflexión para todo el pueblo», las palabras de Florencio Randazzo, ministro del Interior, sonaron inteligentes y sobre todo, oportunas. A pesar de haber estado presente en la Bombonera alentando al Boca de sus amores, dejaba claro que la postura era evitar el 24 como día para continuar Boca-River. Desde AFA propusieron que los dirigentes de ambos clubes se pusieran de acuerdo, pero cada uno intentó llevar agua a su propio molino. Juan Carlos Crespi, vice de Boca, mantenía la idea del miércoles; en River, Diego Turnes fue el directivo de mayor rango en la Bombonera: «Jugamos el miércoles, siempre y cuando nos pasen el partido con Argentinos para el domingo». El vice millonario tendrá satisfacción a medias, ya que como el partido continuará el jueves, River no jugará con los de La Paternal el sábado. «Baldassi hizo bien en suspenderlo», dijo Javier García al regreso a la concentración de Boca donde Abel Alves dejó la frase más rimbombante de esta nueva previa del clásico: «Con cancha seca, gana Boca». Veremos.
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